Desempolvan tras 17 años el mosaico del Loreley para lucirlo en Seminarixoa

Mosaico. Imagen de la pieza, tomada en el antiguo Loreley, poco antes de ser desmontada tras la donación el año 2000.
/MIGURA
Mosaico. Imagen de la pieza, tomada en el antiguo Loreley, poco antes de ser desmontada tras la donación el año 2000. / MIGURA

Ha permanecido almacenado después de ser desmontado y restaurado el año 2000 tras su donación al Ayuntamiento La representación del Real Seminario y vecinos del XIX se ha colocado en el hall

JUAN A. MIGURA BERGARA.

El vestíbulo de Seminarixoa es el emplazamiento que ocupa el mosaico de la antigua cafetería Loreley tras permanecer 17 años, cuarteado para su restauración, en un almacén municipal. Volverá a lucir junto al acceso principal de la sala de usos culturales por iniciativa del Ayuntamiento que tuvo noticia de la existencia de la pieza.

Las placas en las que trocearon el año 2000 para desmontarlo de la pared izquierda del local de Bidekurutzeta 6, donde se montó para la decoración del Loreley en los 60, se han vuelto a unir hasta conformar un gran panel de 6 por 3 metros que ocupa la pared a la izquierda en el acceso a Seminarixoa. Un punto más visible al salir de la sala que al entrar, y elegido porque el tamaño de la obra no permitía otro lugar sin interferir con la propia sala.

La información facilitada por la exconcejal de cultura jeltzale de la época, Nere Amaia Zabala, sobre la existencia de la pieza, abrió al consistorio la posibilidad de recuperar para todos los bergareses un mosaico muy popular para los vecinos que durante 40 años decoró un lateral del Loreley, un establecimiento hostelero impulsado en la década de los 60 por un grupo de empresario locales con vocación de cafetería capitalina frente a la bares tradicionales del periodo.

Como elemento distintivo la cafetería incluyó el mosaico realizado por la empresa Mosart, como figura en su firma, sobre diseño de Iñaki Landa Axpe. Una empresa autora de las principales construcciones con teselas del periodo en Euskadi.

La obra plasma la plaza de Bergara con una vista de la fachada del Seminario desde Barrenkale con vecinos vestidos de época. Son seis los personajes centrales divididos en dos grupos, un carruaje y el escudo de la villa. La composición se califica de gran belleza tanto en los aspectos técnicos como estéticos, pero más allá de los valores artístico, tiene un innegable peso sentimental y nostálgico.

En septiembre del 2000 el pleno adjudicó a los talleres Siglo XXI de Bilbao la recuperación de las teselas y la sustentación sobre una nueva base con un presupuesto de 5.260.9848 pesetas, para quedar almacenado, «hasta que el Ayuntamiento acuerde la ubicación definitiva de la pieza», apunta el acta.

Ha acumulado polvo en un par de almacenes municipales durante estos últimos años, y ahora el recuerdo de Zabala trasmitido a la edil de la actual corporación Maite Agirre, ha facilitado su recuperación.

Después de analizar varios emplazamientos, incluidos algunos exteriores con los riesgos que pueda conllevar, y con las obras de Seminarixoa a punto de concluir y sin estar previsto en proyecto, han considerado esta sala la mejor residencia. Un elemento decorativo que para mantener su integridad ha obligado a cegar un de las ventanas del pasillo transversal de la entrada.

Como apunta el informa técnico «es un conjunto muy atractivo donde la intención de autor fue ensalzar la elegancia de Bergara y los bergareses».

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