Bildu quiere «ideas y participación» para solventar el problema de la piscina

Comparencia. Seis de los siete ediles de EH Bildu. / MIGURA
Comparencia. Seis de los siete ediles de EH Bildu. / MIGURA

La oposición propone aprovechar recursos propios como el pozo del Osin

JUAN A. MIGURA BERGARA.

La tensión que crea cada temporada de verano el pequeño aforo de la bañera descubierta de Agorrosin Gunea, que provoca esperas y colas para el baño y la adopción de medidas especiales en las jornadas de más calor, además de quejas y cabreos, llevó la tarde del lunes a EH Bildu, principal grupo de la oposición municipal, a solicitar un proceso de participación con los ciudadanos y los partidos políticos para «decidir qué medidas y soluciones tomar», como apuntó la portavoz, Agurne Barruso.

«Visto que la instalación no cubre la demanda social hace falta buscar una solución. A corto y medio plazo no puede venir de una súper inversión en nuevas infraestructura», y planteó como alternativa paliativa el aprovechamiento de los recursos existentes, «como mejorar el acondicionamiento del pozo del Osin y tomar medidas sobre los movimientos de vehículos en esa zona, y analizar qué otros recursos se puedan utilizar. Preparar en un parque como Usondo un espacio de juegos acuáticos para pequeños, y otras medidas que alivien la demanda sobre Agorrosin en esos días de mucho calor». Desde la formación abertzale reiteran que la búsqueda de estas soluciones necesita de un proceso participativo abierto con la ciudadanía para que puedan realizar aportaciones «al igual que las planteamos nosotros».

Cronología del proyecto

La instalación exterior se ha demostrado insuficiente para responder a la demanda de días puntuales y este hecho ha abierto una batalla de desgaste político entre el actual gobierno.

Los responsable de esta legislatura dejan ver que esa parte del proyecto la realizó el gobierno que dirigía Agurne Barruso en 2009, y por su parte, Barruso, desde la oposición que ahora lidera, apunta que «ejecutaron la obra sobre el espacio que se había marcado en el proyecto de 2002, cuando Victoriano Gallastegi, del PNV, estaba al frente del Ayuntamiento. Un proyecto que hipotecaba cualquier otra alternativa una vez que aquel gobierno no logró un acuerdo con Bergara Kirol Elkartea para desplazar hacia bajo Ipintza y poder habilitar mucho más espacio para la piscina descubierta».

Recuerda que entre 2004 y 2006 se ejecutó la parte de la instalación cubierta, y a la entrada de su equipo por EAE-ANV en 2007, tras ganar las elecciones, se encontró con la exterior sin realizar y la superficie determinada.

Destacan que abordaron la obra de la parte exterior en 2009, seis años después del proyecto que había quedado inconcluso por el gobierno jeltzale.

El proyecto completo de Agorrosin Gunea costó 10,2 millones de euros de los que dos se destinaron a la instalación exterior, y recordó que cuando ellos llegaron al Ayuntamiento la deuda municipal era 13 millones y hoy en día es de 5,7 millones de euros. Además de estos reproches, Barruso, en la comparecencia del lunes, reconocía que durante su mandato no tenían margen para modificar el proyecto heredado, y recordó que el problema de los aforos se ha visto incrementado tras una modificación legal de 2014 que limita aún más las capacidades de este tipo de instalaciones.

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