Diario Vasco

Los bidegorris en curso «no mejoran la convivencia entre ciclista y peatón»

Propuesta. Frente a la solución dada por el anterior gobierno, junto al mercado, querían bajar el carril.
Propuesta. Frente a la solución dada por el anterior gobierno, junto al mercado, querían bajar el carril.
  • La formación propuso desviar el carril bici por la acera izquierda de Urdangarin en lugar de entrar por Boni Laskurain

  • Aiert Lizarralde, de Irabazi, denuncia que «han ignorado nuestras aportaciones»

A punto de cerrar el plazo para la presentación de propuesta de las empresas constructoras para realizar en un plazo de seis meses, tras la adjudicación, el tramo del bidegorri de Boni Laskurain hasta la entrada de Ernai, el único concejal de Irabazi en el Ayuntamiento, Aiert Lizarralde, ha hecho público su malestar con los proyectos municipales de vías no motorizadas en curso o gestión, que van desde San Antonio a Dikar. «Se ha abordado el diseño del proyecto con inercia y premura. El bidegorri entre San Antonio y Dikar del equipo de gobierno es un desacierto y en nada va a contribuir a mejorar la convivencia entre ciclistas y peatones».

El representante de la coalición integrada por Ezker Anitza, Equo e Independientes critica que no se hayan tenido en cuenta las aportaciones que han realizado, «proposiciones que continúan sin recibir contestación alguna por parte del gobierno. Se han cometido muchos errores en la ejecución de los tramos durante estos últimos años, algo que se ha reiterado una y otra vez en diferentes comisiones, al tiempo que planteamos alternativas, sin obtener respuesta alguna. Hemos pedido una y otra vez que se revisen estos proyectos y no hemos recibido por parte del gobierno ninguna contestación».

La formación destaca que las críticas se han realizado como aportaciones, como por ejemplo, pedir que el tramo de bidegorri proyectado desde la parada de autobuses a San Antonio tenga una mayor anchura, o la necesidad que ven de bajar al ras de suelo el bidegorri elevado de Katabia, que ejecutó el anterior gobierno tras un proceso participativo para superar el estrechamiento y conectar con Boni Laskurain. «Había que traerlo abajo para evitar mayores peligros en un trayecto ya muy conflictivo», destacan desde Irabazi.

Pero los cambios también miran a los nuevos tramos, a punto de arrancar, como el de la calle Boni Laskurain. «Tanto el tema de las jardineras que van a hacer desaparecer para permitir la incorporación del tramo para bicis como el diseño en zig zag frente a la casa de San Joxepe, nos parecen erróneos», apunta Lizarralde, que ve complicada la convivencia entre bicicletas y peatones en los recorridos compartidos de esta calle. «Introducir un bidegorri en la calle Boni Laskurain es un despropósito y tal y como está diseñado, no responde a las necesidades ni de ciclistas ni peatones», y como alternativa propuso, sin éxito como destaca, «reconducir el bidegorri de Katabia hacia la zona de Matxiategi por la acera izquierda del paseo de Urdangarin».

Más allá de los peros a los proyectos, la formación en la oposición desaprueba el procedimiento del gobierno para aprobar y desarrollar los proyectos urbanísticos y reclama una mayor reflexión, con transparencia, mostrando receptividad a las aportaciones de los grupos y contando con la participación ciudadana. «Para que los proyectos urbanísticos susciten el interés de la ciudadanía, se deben ofrecer diferentes alternativas y no como en los últimos años, una única opción. Estas prácticas poco democráticas originan recelos y sospechas. Provocan desconfianza entre la ciudadanía sobre si el interés político de los gobernantes es el que prevalece frente al interés general».

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