Yoga, para ser feliz

Yoga. La instructora de yoga y arrasatearra Esther Fernández en su útlimo viaje de formación en los alpes franceses. / FOTOS E. FERNÁNDEZ

Esther Fernández impartirá una clase de yoga, a cielo abierto, en Monterrón

NAGORE GOÑIARRASATE.

«Si hiciéramos yoga tan sólo dos días por semana, nuestra calidad de vida mejoraría, en todos los sentidos. Menos dolores, menos estrés, más conciencia plena en nuestra vida, más conocimiento de nuestro cuerpo y de nuestra mente, más receptivos a la hora de recibir amor y de compartirlo. Más felices». Al fin y al cabo, es de eso de lo que trata la vida: «de encontrar tu propia felicidad». La arrasatearra, afincada desde hace tres años en Zarautz, Esther Fernández, lo tiene bien claro. El Yoga es su modo de vida y su filosofía . «Me aporta serenidad, equilibrio y fuerza, tanto física como mental».

Pero ¿qué es el yoga? y ¿qué es lo que realmente ofrece? La palabra yoga llega del sánscrito y «significa unión», explica Fernández. Es una doctrina que une diferentes prácticas para conseguir el bienestar físico, mental y espiritual. «Desde mi punto de vista, todo está en el equilibrio, en saber complementar el yin y el yang, en llevar una vida equilibrada, sin excesos, disfrutando cada momento como si fuera el primero y el último. Vivir cada día como el mejor día de tu vida, me refiero a la vida plena, de corazón, a expresar lo que sientes a los que te rodean, a apreciar lo que tienes al lado o a los que tienes al lado y a apreciarte a ti. Empezar por aceptarse a uno mismo, ahí empieza el verdadero amor». En un plano más físico y saludable el yoga aporta flexibilidad, rendimiento deportivo, concentración, empatía, memoria, auto conciencia, creatividad... «Si cuidas tu mente todo te irá mejor. Steve Jobs, por ejemplo, era un firme defensor de este modo de vida ya que según él la meditación era parte clave de su creatividad, claridad y éxito», afirma la arrasatearra.

Dicen que el yoga cambia vidas. Esther misma comenzó asistiendo a dos clases semanales y ahora es su modo y estilo de vida. «La práctica del yoga te ayuda a conseguir bienestar, te hace fuerte, de cuerpo y de alma. Y ¿a quién no le gusta sentirse bien?». El cambio llega primero al plano físico, luego se convierte en algo más profundo y finalmente es parte de tu vida, es una actitud. «Crees que lo que te relaja o te sienta bien son las posturas físicas, pero luego rápidamente comienzas a adoptar un modo de vida holístico».

Fernández comenzó a practicar yoga en Arrasate, iniciándose en la escuela Sivananda, que combina la meditación y devoción, con el ejercicio físico, y más tarde, se formó en Hatha Anusara, escuela que une la tradición de la filosofía tántrica con los principios universales de alineamiento, y con el corazón, junto a Emily Kusher en Bali y Simon Park en Francia. Ha pasado además por el centro de Osho en Pune (India), las clases de Meghan Currie en Barcelona, por San Francisco, San Diego y Sri Lanka. Como la 'yogui' asegura es una mezcla de todo, «un estilo de yoga personal pero muy dinámico, fluido. Siempre acompañado de música». El yoga es una práctica muy extendida a nivel mundial, pero como Fernández sostiene, el yoga «está en expansión y eso es una buena noticia. Cada vez son más las personas que lo practican-hay sondeos que indican que casi 20 millones de personas lo hacen a diario en los Estados Unidos-». Queda claro que el yoga es positivo en todos los sentidos y por ello la Organización Mundial de la Salud lo declaró como bien de interés para la salud.

Fernández guiará el próximo miércoles, 19, a partir de las 19.00 horas, una clase de yoga a cielo abierto. Será en Monterrón, al igual que lo hizo el verano pasado, una sesión gratuita, de una hora y media de duración y abierta a todo tipo de público y nivel. «La clase va dirigida a todos los practicantes de yoga y a todos los que quieran iniciarse en él, a todos los que quieran probar un yoga tradicional, inspirado por mis diferentes formaciones y adaptado al modo de vida de aquí y ahora», asegura Fernández.

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