Unidas por el fútbol femenino

Alegría. Las chicas de Esti Loiti debutaron con victoria por 1-2 en partido jugado el 9 de septiembre en Añorga./MONDRA
Alegría. Las chicas de Esti Loiti debutaron con victoria por 1-2 en partido jugado el 9 de septiembre en Añorga. / MONDRA

Esti Loiti, entrenadora del Leintz Arizmendi, habla de los objetivos de la temporada

IKER MURILLOARRASATE.

Ha sido un verano muy intenso en las oficinas de Mondra, UDA y Arizmendi. Tras varios meses de reuniones y toma de decisiones, el pasado mes de junio por fin se anunciaba la noticia de que las tres entidades se unirían en una sola con el objetivo de sumar fuerzas en el fútbol femenino. Atrás quedaban años de puestas en común que daban su fruto en un proyecto creado para integrar a las jugadoras de fútbol femenino de las tres entidades. Pasada ya la fase de planificación, el pasado 24 de agosto comenzaron los entrenamientos del equipo de cara a la primera temporada de la formación.

Con los primeros partidos disputados, su entrenadora Esti Loiti hace balance del arranque de temporada y marca unos objetivos muy claros para los partidos que están por llegar a lo largo del año: «las primeras semanas han sido muy intensas. Hay que tener en cuenta que no tuvimos demasiado tiempo desde el inicio de los entrenamientos. En un mes entrenando nos plantamos ya con cuatro partidos jugados y dos amistosos con todo lo que eso supone. La valoración es positiva a pesar de todo».

Por otro lado, el tener que reunir un equipo creado a partir de tres formaciones distintas ha supuesto un esfuerzo extra en las primeras semanas de entrenamientos: «estamos dando pasos poco a poco. Nos hemos juntado tres clubs y dos equipos y aún nos estamos adaptando a jugar juntas. Todo necesita su tiempo. Hay que adaptarse y hay que conocerse a nivel deportivo para poder hacer un buen equipo a partir de ahí. Además este año nos hemos visto en una categoría superior que exige a todos un incremento del esfuerzo para poder sacar adelante los resultados».

Sin embargo, Esti afirma que el proceso de juntar a los tres equipos no ha sido tan complejo como pueda parecer: «el principio de la temporada siempre hay muchas dudas y muchas preguntas pero en realidad todo se reduce a empezar a entrar y empezar a jugar juntas. Estamos hablando de chicas que conviven todos los días juntas. Ya en los anteriores equipos de Mondra, UDA y Arizmendi había jugadoras de todas las localidades del Alto Deba. Todo estaba mezclado y por lo tanto no ha habido problemas a la hora de reunirlas en el Leintz Arizmendi».

A la hora de hablar del proceso que se ha seguido desde las primeras reuniones hasta que el primer once del Leintz Arizmendi saltó al campo, Esti afirma que, desde su punto de vista, no ha sido un camino tan complicado como pueda parece: «vengo de haber estado desconectada del fútbol una temporada y el año pasado volví a acercarme a cuando este proyecto ya estaba sobre la mesa.

En el fútbol femenino la forma de hacer deporte es muy diferente en comparación con el masculino. Hasta ahora los tres clubs habían tenido sus equipos pero con el tiempo se fue viendo que funcionaban con poca gente y que a menudo no era suficiente para poder sacar adelante las temporadas de la mejor forma posible. Por eso creo que fue un paso lógico el hecho de tomar esta decisión.

«En la zona del Goierri se lleva haciendo ya durante un tiempo»

Cuando se le pregunta a Esti por las razones que hacen que el fútbol femenino tenga un menor número de jugadoras, la entrenadora responde que es un problema aplicable a todos los deportes: «creo que no es un cuestión que se dé únicamente en fútbol. Actualmente no contamos con un equipo femenino en muchos deportes como balonmano o rugby entre otros. En general siempre cuesta más crear equipos femeninos en cualquier tipo de modalidad. En lo que se refiere a las categorías inferiores aún tenemos un buen número de fichas de jugadoras que quieren formar parte del Leintz Arizmendi, pero según van creciendo es cuando se presenta el problema».

Por eso cree que la decisión de hacer fuerza entre los tres clubes ha sido una decisión más que positiva: «hemos pasado de tener que manejar equipos con un nivel muy bajo de gente a de pronto estar trabajando con una plantilla completa. Por eso creo que ha sido una buena decisión.

Hay que tener en cuenta que el problema de la falta de jugadoras no se reduce únicamente al partido. Durante la semana hay entrenamientos que se tienen que combinar con los horarios de trabajo y estudio de los miembros de la plantilla y que no se pueden llevar a cabo de la mejor manera si falta gran parte del equipo. Ahora podemos garantizarnos una buena preparación antes de los partidos y aunque siempre tengamos que pelear con las bajas, tener opciones a la hora de sustituir es una gran ventaja».

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