Los retoños de la 'madre' Cerrajera

Zaldibar. Antigua fábrica de la Metalúrgica Cerrajera, que se trasladó a Vitoria en 1968, hoy sede de la Mancomunidad./OLIDEN
Zaldibar. Antigua fábrica de la Metalúrgica Cerrajera, que se trasladó a Vitoria en 1968, hoy sede de la Mancomunidad. / OLIDEN

Emblemáticas empresas industriales de Arrasate nacieron del 'vientre' de UCEM

KEPA OLIDENARRASATE.

La 'madre' Cerrajera fue una progenitora prolífica y de su seno nacerían, hace ahora un siglo, otras muchas empresas señeras que reportarían prosperidad y fama a una villa que se convertiría en paradigma del desarrollo industrial.

El apodo 'cerrajero', al igual que el 'armero' de Eibar, tiene su origen en una tradición industrial que en el caso mondragonés se remonta al siglo XIX y germinaría sobre las dos ferrerías más importantes que existían por entonces: la de Zaldibar y la de Zearrola o Zigarrola. Leire Parra e Isabel Aramendia recuerdan en su libro 'Arrasate, un pueblo forjado por los trabajadores' (Arrasateko Udala, 2004) que la de Zaldibar fue comprada al conde de Monterrón en 1869 por la sociedad Vergarajáuregui, Resusta y Cía para instalar un taller de cerrajería que en 1894 empleaba ya a 400 obreros.

La ferrería de Zearrola se transformaría primero en el taller de cerrajería de Axpe y Cía y, a partir de 1901, en La Cerrajera de Guipuzcoana.

Ugarte y Cía, luego Metalúrgica Cerrajera, y Elma, rebautizada Atusa, siguen activas en Araba

La 'cucharera', nombre popular de la Industrial Mondragonesa, fue absorbida por Magefesa

De las fusión de las fábricas de cerrajería de Zaldibar y Zearrola nacería en 1906 la Unión Cerrajera de Mondragón (UCEM), un titán industrial que ya para los años 30 contaba con una plantilla de 2.000 obreros para un municipio de 8.000 habitantes. Era una de las mayores empresas de Gipuzkoa y el centro productor de cerrajería más importante del Estado español. La Unión Cerrajera constituyó el «eje entorno al cual giró la vida socio-económica y laboral» del municipio durante los décadas por venir, fue asimismo el 'vientre' que engendraría otras serie históricas empresas mondragonesas, casi todas ya extintas.

Uribe y Cía

Uribe y Cía, señalan Parra y Aramendia, continuó con la tradición cerrajera. Estaba situada en el Arrabal de la Magdalena, a la izquierda del río, pasando el puente. La fábrica no pudo hacer frente a la competencia de Unión Cerrajera y se cerró el 12 de abril de 1919. Afortunadamente para sus socios y obreros, la Cerrajera adquirió toda su maquinaria e incorporó a todos ellos a su plantilla.

Ugarte y Cía

Ugarte y Cía nació en 1917 y su actividad principal fue la cerrajería. La mayoría de sus fundadores provenían de Unión Cerrajera y habían sido expulsados tras la huelga de 1916. La empresa cambiaría de denominación en 1932 por Metalúrgica Cerrajera y establecería sus sede en la fábrica que levantaría en la avenida Navarra, en un edificio de magnífica arquitectura industrial donde actualmente tiene su sede la Mancomunidad del Alto Deba.

Metalúrgica Cerrajera de Mondragón (MCM) trasladó su sede a Vitoria en 1968 y continúa en activo tras su compra por la multinacional francesa Securidev en 2015.

Elma

Varios trabajadores procedentes de la Unión Cerrajera fundarían su propia empresa en abril de 1924. Como reseñan Parra y Aramendia en 'Arrasate, un pueblo forjado por los trabajadores, el nombre de la empresa correspondía al acrónimo de los apellidos Etxebarria, Leibar, Mendizabal, Agirrebeitia y Arregi. Sus socios pertenecían al sector liberal y nacionalista.

En un principio se dedicaron a fabricar artículos de ferretería, pero ante la potencia competidora de la Unión Cerrajera, se centraron en los accesorios domésticos. Sus heladeras, molinillos de café, picadoras de carne, ralladores de pan... fueron internacionalmente conocidos. En 1934 se convirtieron en pioneros en España en la producción de accesorios de tubería.

Los conflictos y crisis que azotaron a la empresa en los 80 marcaron su declive. En los años 90 se trasladó a Agurain-Salvatierra y fue rebautizada como Atusa.

Roneo

La Unión Cerrajera firmó en 1926 un contrato con la firma inglesa Roneo y así nacería la primera fábrica de muebles de acero de toda la península. Inició su actividad en Zigarrola -en los años 30 se trasladó a Garibai- en dos secciones diferenciadas: mueble metálico (mesas, archivadores, ficheros...) y la imprenta, de la que salían las carpetas, fichas... Además la empresa hizo algunas tentativas de producir máquinas de escribir -en los año 30- y frigoríficos -en los 50-, pero debido a su alto coste de producción no resultaron viables.

La fábrica de la avenida Garibai se demolería en los años 90 para dejar paso a la construcción de viviendas, y la empresa se trasladó al polígono Kataide donde languidecería hasta que su nave fue adquirida por la empresa textil Astore.

Industrias Asam

Se creó en 1928 en Zigarrola. Sus fundadores iniciales fueron Ricardo y Heriberto Ceciaga, algunos propietarios del caserío Osiña, los hermanos Arrúe de Aretxabaleta y los hermanos San Martín de Mondragon. Tras la guerra todo el capital quedó en manos de los Arrúe y los San Martín, quienes posteriormente se fusionaron con la empresa alemana Osbal. Esta fusión dio lugar a un amplio catálogo de productos. En sus instalaciones se llegaron a producir más de 105 artículos que se exportaban por toda la península: ferretería en general, tornillería fina en acero, artículos para el ejército y ferrocarriles, laminación, forja ligera y trefilación de metales, sartenes, herraje para suelas de montaña, básculas, cepos, braseros, juguetes...

Hacia los años 60 el catálogo de productos se tuvo que reducir debido a su poca viabilidad y después centró su producción principalmente en accesorios para sanitarios. En los años 80, tras una crisis, fue seccionada y se trasladó en la década de los 90 a territorio alavés.

Arzamendi, Berecíbar y Cía

Arzamendi, Berecíbar y Cía fue fundada en 1931 y entre sus socios figuraban algunos provenientes de Ugarte y Cía y conocedores del mercado de cerrajería. Popularmente fue conocida como ABC por las iniciales de sus fundadores, tuvo su sede en el paseo Arrasate hasta mediados de los años 70.

Industrial Mondragonesa

Los orígenes de la popularmente bautizada como 'cucharera' se remontan a los pabellones de Olatxo en Musakola, en la antigua fábrica de yute Ramón Barrena.

En 1930, tras una serie de fusiones con diversas compañías del municipio, terminaron por hacerse cargo de la empresa Eugenio Resusta y su cuñado Aniceto Aranzábal.

Construyeron un nuevo pabellón en la avenida de Navarra en 1932 de la compañía ya bautizada como Industrial Mondragonesa. En un principio se produjeron diferentes artículos entre los que destacaban las baldosas. Sin embargo, con la gerencia de los años 30 la producción se centró en cubiertos de cocina: cucharas, cuchillos y tenedores de todos los tamaños, abrelatas, sacacorchos... La mayoría de las familias de Mondragón poseían en sus casas cuberterías fabricadas por la 'cucharera'.

La empresa dio empleo a un gran número de mujeres. En el proceso de fabricación, escriben Parra y Aramendia, «los trabajadores se ocupaban primero de cortar la chapa, posteriormente se les daba forma en prensas y luego se pulían en los esmeriles. Una vez manufacturados los cubiertos, las mujeres les daban diferentes baños: estaño, níquel o alpaca». La 'cucharera' permanecería en la Avenida Navarra hasta los primeros años 80, cuando fue absorbida por Magefesa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos