La recogida de residuos no trabajará hoy como «medida de presión»

Sin servicio. Los trabajadores han decidido no cubrir hoy el turno de festivo. / OLIDEN

Se mantiene la huelga del 16 al 26 a pesar de los avances y a la «confianza en que las negociaciones den su fruto» La Mancomunidad ruega que las basuras no se saquen hoy a los puntos habituales

KEPA OLIDEN ARRASATE.

Las primeras consecuencias del conflicto laboral desatado en el ramo de la gestión de residuos urbanos podría dejarse sentir hoy jueves 12, festividad de El Pilar, si, como han acordado los trabajadores, nadie se aviene a cubrir el turno de festivo. Según han explicado, la medida «busca hacer presión» para que la empresa «acepte por escrito» la readmisión de los 8 compañeros despedidos así como la revisión de las rutas y horarios impuestos por nueva la empresa adjudicataria del servicio desde octubre (UTE Debagoiena-Enviser, Altuna y Uria y Moyua).

«No se trata de una huelga», explicaban los trabajadores. Estos cubren voluntariamente los turnos de festivo como horas extras o a cambio de libranzas, y «nunca ha habido problemas en ese sentido por parte de la plantilla. Pero sería incongruente prestarse voluntariamente a realizar horas extras cuando estamos a cuatro días de iniciar una huelga de diez días», señalaban.

Ante el anuncio de que hoy no habrá servicio, la Mancomunidad de Debagoiena ha emitido una nota solicitando «encarecidamente que las basuras no se saquen a los puntos de recogida habituales y se mantengan en los domicilios hasta mañana viernes».

Esta situación afecta a la totalidad de los municipios de la comarca, independientemente de si disponen de contenedores selectivos o recogida puerta a puerta.

La asamblea de trabajadores del servicio de recogida de residuos urbanos mantiene la convocatoria de huelga para los días 16 a 26 de octubre a pesar de los «avances» alcanzados en las negociaciones.

El comité de empresa mantuvo el martes una nueva reunión con la dirección de la empresa adjudicataria del servicio de recogida de basura y una representación de la Mancomunidad de Debagoiena. A pesar de los «avances y de la confianza en que las negociaciones den su fruto», la asamblea de trabajadores decidió no desconvocar la huelga «hasta que estas negociaciones se concreten en un acuerdo final que pueda satisfacer a todas las partes».

La asamblea de trabajadores decidió unánimemente convocar movilizaciones y una convocatoria de huelga de diez días para luchar por la readmisión de los 8 compañeros despedidos, «evitar la precarización de sus condiciones laborales mediante reducciones de jornada e incumplimientos de convenio y en defensa de un servicio de calidad para la ciudadanía».

En una nota sobre el progreso de las negociaciones, los trabajadores admiten que se ha «reconocido que el servicio está 'desequilibrado' y que por tanto «requiere un análisis profundo y un nuevo redimensionamiento», proceso que llevará varias semanas y en el que se contará también con los trabajadores.

El comité de empresa valora positivamente el esfuerzo que se está haciendo tanto desde la Mancomunidad y como desde la empresa para llegar a acuerdos y buscar soluciones al conflicto.

Se han puesto propuestas concretas en la mesa para buscar salidas respecto a los despedidos como respecto a los trabajadores que vieron empeoradas sus condiciones laborales. «Consideramos que hay voluntad por todas las partes de rematar un acuerdo dentro del marco del convenio de aplicación» señalan los trabajadores.

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