'Padre' de la genealogía moderna

Erudito. El historiador Juan Carlos Guerra (1860-1941). / DV
Erudito. El historiador Juan Carlos Guerra (1860-1941). / DV

Borja Aguinagalde hablará hoy sobre el genealogista y heraldista Juan Carlos Guerra

KEPA OLIDEN ARRASATE.

Abuelo, hijo y nieto, los tres se llamaron igual: Juan Carlos Guerra. Pero el que hoy miércoles 15 será objeto de la conferencia que pronunciará Borja Aguinagalde (Kulturate, 19.00 horas) es Juan Carlos Guerra II (1860-1941), el abogado y genealogista, hijo del médico y padre del arquitecto que diseñó el edificio del Aquárium donostiarra.

Un antepasado de los Guerra se estableció en Mondragón procedente del Urretxu-Zumarraga, como averiguó el propio Juan Carlos II, y fundó una estirpe de «profesionales liberales de posición acomodada aunque no ricos». Aguinagalde, responsable de Patrimonio Documental del Gobierno Vasco, se refería así a este linaje de militares, médicos, abogados, arquitectos... que nacieron en la casa familiar que se levantaba junto la iglesia de San Francisco, en la esquina con Olarte. Un edificio señorial caraterizado por sus almenas y que, como tantos otros en Arrasate, sucumbiría en 1973 víctima del urbanismo desaforado de aquellos años.

En él vivió toda su vida-aunque nació accidentalmente en Donostia- el abogado Juan Carlos Guerra. Pero este Guerra no pasaría a la posteridad tanto por el ejercicio de su profesión como letrado como por su vocación por la genealogía. El estudio de la ascendencia y descendencia de linajes y familias, preferentemente guipuzcoanas, fue la gran pasión de su vida, a la que se dedicó desde joven. Decía Aguinagalde que ya desde su época de estudiante de derecho en Madrid -se licenciaría en 1883- el joven Juan Carlos Guerra escudriñaba los archivos en sus primeras investigaciones genealógicas. Estudioso incansable durante toda su vida, Juan Carlos Guerra acabaría por rastrear prácticamente todos los archivos de públicos y privados de Gipuzkoa.

Acumuló así una sabiduría y una erudición que plasmaría en numerosas publicaciones que le reportarían un gran reconocimiento académico. Pero a la vez que cierta fama de hombre huraño siempre sumido en la lectura y en el estudio, y poco dado a alternar en sociedad.

«Fue la primera persona que estudió la genealogía de forma profesional» resaltaba Borja Aguinagalde. Juan Carlos Guerra, 'padre' de la genealogía moderna, cultivaba esta ciencia hace más de un siglo con una «meticulosidad, una competencia y un criterio cuya modernidad sorprenden. Era un excelente investigador y realizaba sus estudios muy bien documentados», añadía Aguinagalde.

Sus publicaciones, algunas incluso en Italia, en los campos históricos de la heráldica y la genealogía «le labraron un nombre en el mundillo de los eruditos», recuerda Aguinagalde.

En 1883 -un año antes de que inaugurara su bufete en Arrasate- veía la luz el primer tomo de su 'Diccionario heráldico de la nobleza guipuzcoana', en el que Guerra «daba a conocer los escudos de centenares de casas solares guipuzcoanas».

El segundo tomo vendría en 1888.

Obtiene rápida fama y reconocimiento, y es nombrado en 1887 correspondiente de la Real Academia de la Historia.

Contrajo matrimonio en 1891 con doña Felisa de Palacios y Lopetedi, cuya madre era la heredera del mayorazgo del Palacio de Iriarte de Bidania. Tuvieron 4 hijos, entre ellos uno bautizado como su padre y que se convertiría en famoso arquitecto y autor del proyecto del Palacio del Mar, inaugurado en 1928 y rebautizado en la actualidad como el Aquárium.

Padrón Histórico de Gipuzkoa

De 1895 a 1912, Juan Carlos Guerra II colaboró asiduamente en la revista 'Euskal-Erria', de San Sebastián, con su ensayo de un 'Padrón Histórico de Guipúzcoa' según el orden de sus familias pobladoras. Un estudio que «comprende más de 3.400 familias, y que reeditó en un único volumen en San Sebastián en 1928».

De 1908 data su fecunda colaboración en 'Revista Internacional de Estudios Vascos' (RIEV) y de 1911 la de en 'Euskalerriaren Alde', en esta última con sus estudios sobre las antiguas luchas de banderizos.

En 1918 participó como ponente en el I Congreso de Estudios Vascos.

Asimismo fue conferenciante y escritor en lengua vasca. Publicó pequeños ensayos literarios en euskera, prosa y verso.

Su archivo, explicaba el responsables de Patrimonio Documental de Euskadi, contiene un importante epistolario y una extensa biblioteca, así como valiosos documentos pertenecientes a archivos privados de algunas familias a las Guerra «les cobraría su minuta de abogado en legajos y documentos antiguos en vez de en dinero», supone Aguinagalde. Todo ese precioso fondo que Guerra preservó y recopiló se halla microfilmando en la sede de Euskaltzaindia.

Fotos

Vídeos