No hay Navidad sin el gran belén que Julio Bellido monta en su casa

Nacimiento. Julio Bellido recibe numerosas visitas de vecinos y amigos que se acercan a su casa a admirar su magnífico belén./OLIDEN
Nacimiento. Julio Bellido recibe numerosas visitas de vecinos y amigos que se acercan a su casa a admirar su magnífico belén. / OLIDEN

El nacimiento que instala desde hace más de 40 años es de visita obligada para niños y mayores del vecindario de Makatzena

KEPA OLIDENARRASATE.

El espléndido belén que Julio Bellido monta en su casa es un elemento inherente a la Navidad. Desde hace más de 40 años no hay fiestas que no cuenten con el nacimiento que tan primorosamente instala en su domicilio del barrio de Makatzena. Con unas dimensiones de más de dos metros de largo por uno de ancho y albergando medio centenar largo de figuras, el belén de Julio ocupa buena parte del vestíbulo de su casa y constituye un elemento navideño de visita obligada para niños y mayores de la vecindad. Sus siete nietos son sin duda quienes mejor pregonan el magnífico belén del abuelo Julio, y llevan a sus amigos a visitar el nacimiento.

La peregrinación para admirar el belén de Julio arranca en noviembre. Es a mediados de ese mes cuando «suelo empezar el montaje del belén». Un trabajo sin duda laborioso teniendo en cuenta la complejidad del nacimiento. De su huerto provee todo el musgo que alfombra el belén, tan vivo y fresco que «incluso han crecido hierbas en él». Unas cortezas de pino le sirven para confeccionar el portal donde el Niño Jesús yace en su pesebre.

Son muchos los domicilios que por estas fechas navideñas decoran la casa con un nacimiento. Pero serán contados los que monten un belén de las dimensiones del que instala Bellido.

Padre de cinco hijos

Este zamorano padre de cinco hijos comenzó hace más de 40 años con un modesto caserío «cuando aún vivíamos en Santa Marina». Cuando la familia se mudó a Makatzena su entusiasmo por ilusionar a sus hijos con un nacimiento soberbio fue creciendo. Fue progresivamente ampliando el belén con la incorporación de elementos que compraba, confeccionaba con marquetería o que le hacía algún 'manitas'. Las montañas de nieves perpetuas realizadas en escayola que circundan el nacimiento constituyen una de estas donaciones.

Dos caseríos de estilo vasco, el castillo de Herodes con su guardia romana, una casa árabe, el cobertizo, el gallinero, el molino, el horno panadero... incluso un río -con su cauce de planchas de aluminio- por el que corre agua en un circuito cerrado se complementan con las decenas de figuras de pastores, ovejas, campesinos, lavanderas, soldados, Reyes Magos... que pueblan este majestuoso belén.

Julio Bellido es un verdadero entusiasta de la Navidad. Tan conocido por su belén como por encarnar durante más años al rey Baltasar en la cabalgata de Reyes Magos. Bellido, con la cara tiznada de negro, fue Baltasar desde 1990 hasta que 'abdicó' en 2013. Pero aún muchos «me reconocen y me saludan llamándome Baltasar» dice con orgullo.

Belén en San Francisco

Por otro lado, la Asociación Belenista Izartsua inaugurará hoy viernes a las 11.00 horas el belén instalado en la iglesia de San Francisco. El mismo permanecerá hasta el 7 de enero y se podrá visitar de 18.00 a 20.30 horas.

Este nacimiento está ambientado en el paisaje y las costumbres vascas. Los componen el pastor con las ovejas, el txistulari, los dantzaris, la castañera, el Olentzero con los niños y varias figuras más, y cuenta con un río con agua corriente. Como novedad también han añadido una 'errementaria', y el' errementari' enfrentado al dragón, como referencia a la leyenda de Mondragón.

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