Ideas para una fiscalidad más justa

Solozar. EH Bildu propone bonificaciones del 90% en el impuesto de obras a quien arregle un caserío deshabitado para vivir en él. / OLIDEN
Solozar. EH Bildu propone bonificaciones del 90% en el impuesto de obras a quien arregle un caserío deshabitado para vivir en él. / OLIDEN

EH Bildu y Podemos presentan sus propuestas para las Ordenanzas Fiscales 2018

KEPA OLIDEN ARRASATE.

Las Ordenanzas Fiscales para 2018 que el ayuntamiento planea aprobar en octubre empiezan a recabar las aportaciones de los partidos políticos de la oposición. La normativa municipal que cada año fija las tasas e impuestos a abonar por el contribuyente ha de «fomentar la justicia social desde la progresividad» entiende EH Bildu. Esta coalición ha estudiado las ordenanzas fiscales de varios municipios y se ha inspirado en los de Iruñea, Hernani y Oñati para extraer algunas de sus propuestas para Mondragón.

Plantean, para empezar, una «reflexión en torno a las bonificaciones a aplicar» en impuestos, tasas y precios públicos así como en las tarifas al margen de las ordenanzas fiscales. Para beneficiar, por ejemplo, a familias numerosas y monoparentales, a rentas bajas, a desempleados, estudiantes, a personas con más de un 33 por ciento de discapacidad... Esta reflexión «debería incluir asimismo las tasas del Euskaltegi Municipal, las entradas del Amaia, la matriculación en Arrasate Musikal...».

Recuerda EH Bildu que en el caso del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) existe una bonificación por el aprovechamiento de la energía solar. La propuesta de la coalición se dirigiría a «extender la casuística de esta bonificación a los restantes sistemas de aprovechamiento de energías renovables».

Caseríos

Con respecto al impuesto de construcciones, instalaciones y obras proponen «favorecer por medio de una bonificación los trabajos de rehabilitación» partiendo de la «casuística de las viviendas que no han sido restauradas en los últimos 40 años».

También plantean «estimular» las obras en los caseríos que «mantengan explotaciones agropecuarias» incrementando hasta el 90% la bonificación en el impuesto de obras. Esta medida persigue también el objetivo de promover que los caseríos deshabitados vuelvan a poblarse. A quien acredite que va a residir en un caserío deshabitado se le aplicará una bonificación del 90% en el impuesto de obras.

La bonificación por la construcción de una segunda vivienda en un caserío habitado tendría una bonificación del 50% en ese impuesto, si hay un compromiso para residir en ella durante más de 4 años. Y la bonificación sería del 100% en las obras de rehabilitación de tejados de caseríos deshabitados.

El grupo municipal de Baleike-Podemos, por su parte, apuesta por que la justicia social «no quede en eslogan» y pone sobre la mesa medidas concretas de «política fiscal progresiva, ayudando a los que menos tienen, en el camino hacia un modelo que promueva la igualdad». En este camino, Baleike se posiciona en contra del incremento general del 1,5% (3% en la tasa de basuras) que propone el equipo de gobierno, pues «al hacer presión por igual sobre todas las habitantes de Arrasate, son las familias y personas individuales que más dificultades tienen las más perjudicadas».

Ocupación de suelo

Baleike señala que las empresas de telefonía móvil, las grandes eléctricas y las empresas financieras «no pagan la tasa del aprovechamiento que hacen del suelo público de forma privada». En otros municipios y ciudades «hace tiempo que se les estableció una tasa, y en nuestro pueblo necesitamos voluntad política firme para cobrar la utilización del patrimonio público que estas empresas de pingües beneficios hacen».

Desde el grupo municipal Baleike, creen que los arrasatearras «no tienen por qué seguir cediendo los espacios públicos de manera gratuita a estas empresas y ha llegado la hora de que, tal como hacen los pequeños negocios del lugar (bares, tiendas de ropa, pequeños comercios locales...) se pague por el aprovechamiento de lo público».

La pérdida de poder adquisitivo de salarios y pensiones como consecuencia de la crisis colisiona, a juicio de Baleike, con el incremento general de las tasas aplicado por el equipo de gobierno en estos dos años. «Si se confirma su propuesta para 2018, serán dos años seguidos de incremento, un 2,6% más desde 2015», resumen desde esta formación. Por ello, proponen la creación de «tarifas sociales en las tasas más importantes: la del agua y la de residuos». Para «aliviar las cargas de las familias más necesitadas, proponemos exenciones y bonificaciones en las tasas mencionadas» añaden.

De esta manera, «cobrando como se hace en otros sitios a las grandes empresas que tienen inmensos beneficios y aliviando las cargas de las familias de Arrasate que menos tienen, podremos garantizar una fiscalidad justa y progresiva, manteniendo y fortaleciendo los servicios públicos, pero no sobre los hombros de los que tienen menos recursos como pretende el gobierno municipal» concluyen.

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