El fútbol sala, en ascenso imparable

Mondrate. El club cuenta este año con cinco equipos. El principal es el sénior que juega en Liga Vasca. / A. ELGEZUA

El Mondrate es un ejemplo de lo que se puede conseguir con ganas e ilusión. Al principio solo acudían a verles «unos pocos amigos pero con cada victoria hemos notado un mayor apoyo en las gradas», dice Raso

IKER MURILLOARRASATE.

El Mondrate, el equipo local de fútbol sala, es un ejemplo muy claro de lo que puede lograrse con ganas e ilusión. Desde su fundación en el año 2014 el equipo ha logrado pasar de ser una única formación a dividirse en cinco equipos diferentes repartidos en distintas categorías.

Al éxito deportivo hay que sumarle los excelentes resultados que la formación ha logrado. En las cuatro temporadas que han disputado desde sus inicios, han logrado tres ascensos llegando hasta la Liga Vasca en la que tratarán de escalar posiciones a lo largo del año para intentar alcanzar la Tercera División estatal. Uno de sus miembros fundadores, el arrasatearra Jonathan Raso, nos habla de su experiencia y de los objetivos que se han marcado para este año.

Evolución del club

Recién arrancada la Liga Vasca frente al Mahastiak Labastida Rioja Alavesa, nos reunimos con Jonathan Raso, uno de los jugadores que lleva con el equipo desde sus inicios, para que nos hable un poco más acerca de la evolución del club y de las dificultades que han ido salvando para llegar hasta donde están a día de hoy.

Sin duda, una de las principales novedades es la gran cantidad de equipos que han podido formar desde sus comienzos, «este año contamos con cinco equipos. El principal es el sénior que jugará este año en Liga Vasca. Después contamos con el equipo B de la misma categoría que jugará en Tercera División de Gipuzkoa y por último un equipo juvenil y dos cadetes».

A la hora de hablar de la evolución del Mondrate desde su primera temporada, Jonathan no puede responder la pregunta sin hablar del peso que ha tenido el pueblo de Arrasate a la hora de apoyar la iniciativa «al pasar de infantiles a cadetes, nuestros equipos se han visto muy reforzados. Se ha ido involucrando la gente y poco a poco y según han ido pasando las temporadas la repercusión ha sido cada vez mayor. Nos hemos sentido muy arropados tanto por amigos como por familiares y ese ha sido sin duda nuestro mayor apoyo. Sin ellos no habríamos podido llegar hasta donde estamos ahora. Al principio solo venían a vernos unos pocos amigos pero con cada victoria hemos notado un mayor apoyo en las gradas, lo cual es de agradecer».

Más allá de la cancha, Raso cuenta la importancia que han tenido los familiares a la hora de situarse en la dirección del club, «en el primer año toda la organización corría a nuestro cargo pero con cada temporada las personas más cercanas a los jugadores se han involucrado en la dirección del equipo y en asuntos como organizar los partidos, horarios, entrenadores, patrocinadores...»

Respecto a los objetivos de esta temporada Jonathan es muy claro, «aunque sería algo fantástico el poder dar el salto a la Tercera División estatal, nuestra principal meta este año es lograr mantenernos en esta categoría. Eso es al menos lo que nos tratan de transmitir nuestros entrenadores Adei Mondragón y Josu Uribarren. Poco a poco tenemos que ir adaptándonos a la nueva categoría e ir partido a partido logrando todas las victorias posibles».

Plantilla abierta

Una de las principales características del Mondrate es la de no cerrarse a nadie a la hora de incluir nuevos jugadores en la plantilla.

El hecho de recibir en las diferentes categorías a cualquier aficionado al fútbol sala, es una de las señas de identidad que más ha hecho crecer al Mondrate desde su fundación: «no hemos hecho ninguna clase de corte a la hora de recibir a nuevos chavales en el equipo y no hemos cerrado la puerta a nadie. A principio de temporada contábamos con 22 cadetes en total inscritos y por ello tomamos la decisión de hacer una división en dos. También hemos tenido nuevos jugadores que nos han llegado desde las competiciones de Zaldibar y otros que después de jugar a fútbol once hace años han querido retomar su afición apuntándose al club de fútbol sala».

Muchos jugadores que ahora se han inscrito en el equipo llegan desde el fútbol once dispuestos a probar suerte en esta modalidad. Sin embargo Raso hace hincapié en que es un deporte que requiere otro tipo de técnica muy distinta, «comparando con el fútbol once es un deporte mucho más técnico y que requiere de un nivel de intensidad más alto. El fútbol sala premia mucho la participación».

Desde la dirección del Mondrate han querido aprovechar estas líneas para hacer un llamamiento a nuevos jugadores y darles la oportunidad de probar suerte en este deporte, «nosotros estamos con los brazos abiertos con la intención de recibir a cualquier persona sea chica o chico para que se unan a nosotros. Somos un deporte que aunque sea minoritario está haciendo las cosas muy bien desde que comenzó». Cualquier ciudadano que se quiera involucrar con el club «es bien recibido», dice Jonathan Raso.

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