Feria medieval a sol y sombra

Feria medieval a sol y sombra

Más de 60 puestos de venta con sus artesanos y varios espectáculos han animado la villa cerrajera durante el fin de semana

KEPA OLIDEN ARRASATE.

El casco histórico medieval de Arrasate volvió por sus fueros para acoger durante el fin de semana una feria muy a tono con sus orígenes. El mercado medieval que reunió a más de sesenta puestos constituyó el plato fuerte de un evento que contó además con diversas actuaciones teatrales, musicales, un faquir y hasta un espectáculo pirotécnico que brilló con luz propia bajo la pertinaz lluvia caída el sábado por la tarde-noche.

Los comerciantes acusaron también la climatología, especialmente el sábado por la tarde, pero en general se mostraban satisfechos con las ventas. El barcelonés José, al frente de su puesto de inciensos y minerales, aseguraba estar «contento» y ponderaba que «aquí la gente sale aunque llueva». En Barcelona, «si caen cuatro gotas, ya no sale nadie». Pero justificaba su consuelo en lo que le sucedió en la feria medieval de Torrelavega: «Llovió durante dos días y vino mucha gente y nos fue muy bien, pero al tercero salió un sol radiante y todo el mundo se marchó a la playa o al monte».

El cántabro Iván, más acostumbrado a la inestabilidad meteorológica norteña, le fue bien en su puesto de Aromas de Cantabria, «pese a la lluvia del sábado» y le ponía de nota «un 8» a la feria arrasatearra, «no tan lejos de otras ferias de 10 como son las de Balmaseda o Alcalá de Henares». Y añadía que «habría sido aún mejor si la feria empezase el viernes por la tarde».

Pero el calendario futuro de la reinstaurada feria medieval arrasatearra -se interrumpió en 2009 tras seis ediciones- es revisable. Los comerciantes prefieren mayo o junio antes que noviembre.

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