El estandarte del 'dragón' de los romanos

Entre las hipótesis acerca de la génesis del mito del dragón que da nombre a la villa llama la atención la teoría que el desaparecido investigador y cronista José María Uranga (1914-2005) sostenía. Con el advenimiento del dominio romano, la nueva potencia dominante comenzó a adueñarse de recursos estratégicos como la sal de Gatzaga y el hierro de Udalatx. Establecieron guarniciones como la del castro que coronaba Murugain, punto que dominaba los valles donde habitaban los belicosos nativos.

La guarnición de Murugain formaba parte de la red de comunicaciones entre el asentamiento romano de Suessatio (Armentia) y el puerto de Tritium-Tuboricum (presumiblemente Deba). Exactamente a una jornada (30-40 kilómetros) de ambos puntos. Pero la guarnición legionaria de Murugain, con su incontestable dominio militar, cometería sin duda tropelías contra la población civil nativa, de la que las mujeres tampoco se librarían. Los romanos acrecentaban su terror contra los nativos portando estandartes como la draco (dragón) , consistente en una cabeza de dragón con un cuerpo de tela que se ondeaba con el viento. Algunos estudios indican que emitía un inquietante sonido cuando el viento pasaba a través.

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