Cien accidentes en dos años y medio

Trompo. Vehículo accidentado delante de Garratz en junio.
/OLIDEN
Trompo. Vehículo accidentado delante de Garratz en junio. / OLIDEN

La alta siniestralidad en el tramo Eroski-Epele deja un saldo de 36 heridos desde 2015 EH Bildu plantea en Juntas instar a la Diputación a tomar medidas urgentes para la seguridad del tráfico en este tramo

KEPA OLIDEN ARRASATE.

EH Bildu ha presentado en Juntas General una propuesta de resolución instando a la Diputación Foral a tomar medidas urgentes para acabar con la ristra de accidentes que se vienen produciendo en la curva de Txurisene, en Musakola. Este punto negro de la GI-627, situado a la altura del polígono Kataide, concentra el grueso de los cien accidentes registrados sólo en los últimos 30 meses en el tramo desdoblado entre las rotondas de Eroski y Epele, con un balance de 36 personas heridas.

Los representantes de EH Bildu han recabado estos datos aunque no sin algún malentendido previo. Una interpelación realizada en su día por los junteros de esta coalición recibía unos datos erróneos que posteriormente serían enmendados por el departamento foral de carreteras. Los datos reales facilitados por el departamento que dirige Aintzane Oiarbide atestiguan la alarmante concentración de accidentes que se registra entre Eroski y Epele, la inmensa mayoría de ellos en la curva de Txurisene o Kataide. En el año 2015 se contabilizaron 29 accidentes, al año siguiente su número se elevó a 45, y desde enero a agosto de 2017 se han registrado ya 26. En total, cien accidentes en los últimos 30 meses con un balance de 36 heridos, por fortuna ninguno de ellos grave.

El grupo municipal de EH Bildu considera que ante este «significativo» volumen accidentes es «forzoso tomar medidas antes de que sea tarde». Como avisaba un empleado de la firma textil Astore, testigo involuntario de los accidentes que se suceden delante su lugar de trabajo, «hasta ahora ha habido suerte y no ha ocurrido nada grave, pero cualquier día podría ocurrir una desgracia irreparable...».

EH Bildu de Arrasate se ha hecho eco de la preocupación que genera este punto negro para la circulación y, a través de sus compañeros de filas en las Juntas Generales, han presentado una propuesta para solicitar a la Diputación Foral que «adopte medidas urgentes» para poner reducir la siniestralidad en Txurisene, entre otras, «pavimentando la calzada con el asfalto adecuado o levantando un nuevo peralte». Dicho peralte se habría de levantar en la curva en sentido Arrasate, concretamente a la altura de los accesos al caserío Garratz y a las cocheras de Pesa. Es justamente en este punto donde se concentran prácticamente todos los accidentes.

El exceso de velocidad a que incita la doble vía, la ausencia de peralte y el firme húmedo constituyen una combinación altamente peligrosa y están en el origen de la gran mayoría de accidentes por salida de calzada que se acumulan en este punto negro.

En su propuesta planteada a las Juntas Generales, EH Bildu solicita asimismo que la Diputación Foral «coordine y acuerde» con el ayuntamiento y con el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco las medidas a adoptar para eliminar este punto negro.

Desde el grupo municipal de EH Bildu su portavoz Eneko Barberena mostraba su esperanza de que la diputada de carreteras Aintzane Oiarbide «atienda nuestras demandas, porque no son las demandas de un partido sino de un pueblo». El concejal liberado de EH Bildu aseguró que «seguiremos trabajando para que este asunto quede olvidado en algún cajón y para su pronta solución».

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