Baserritarras gestionarán los pastos en Kurtzetxiki para usos ganaderos

Convenio. Joseba Arana 'Urkimendi', Jesús Garay 'Iturrixa', la alcaldesa María Ubarretxena, Maite Aristegi presidenta de Debagoieneko Landa Garapena-Desarrollo Rural, Jesús Mª Plazaola 'Palazio' y Joaquín Castillo 'Torre' tras la firma del convenio con Larragain. / OLIDEN
Convenio. Joseba Arana 'Urkimendi', Jesús Garay 'Iturrixa', la alcaldesa María Ubarretxena, Maite Aristegi presidenta de Debagoieneko Landa Garapena-Desarrollo Rural, Jesús Mª Plazaola 'Palazio' y Joaquín Castillo 'Torre' tras la firma del convenio con Larragain. / OLIDEN

Constituyen la asociación Larragain y sembrarán 10 hectáreas de hierba en otoño. Los paseantes con perros sueltos y la proliferación de jabalíes y corzos constituyen sus grandes quebraderos de cabeza

KEPA OLIDEN ARRASATE.

Una recién constituida asociación de baserritarras bautizada con el nombre de Larragain Elkartea se hará cargo de la gestión de los pastos de Kurtzetxiki para usos ganaderos. Este monte comunal alberga 10 hectáreas de pradera -hoy sin hierba- que varios ganaderos locales han venido explotando previa solicitud al Ayuntamiento.

En adelante tanto la recuperación y mantenimiento de dichos pastos como su aprovechamiento pecuario será responsabilidad de la asociación Larragain, que toma su nombre de la denominación original de Kurtzetxiki, rebautizada así desde la colocación de la pequeña cruz que corona este cerro de 531 metros de altura que domina los valles de los ríos Deba, Aramaio y Urkulu.

Los baserritarras de los caseríos Iturrixa, Urkimendi y Bidasoro de Bedoña; Palazio, Torre y Kabuena de Udala, y Artabilla de Gesalibar se agrupan en la citada asociación. Con la ayuda de 20.000 euros de las arcas municipales su primer cometido consistirá en desbrozar la pradera para transformarla en un pastizal. Las zarzas han proliferado últimamente en Kurtzetxiki y ahora se impone una limpieza antes de sembrar hierba el próximo otoño, tal y como proyectan los baserritarras.

Joseba Arana, del caserío Urkimendi de Bedoña, es buen conocedor del paraje, y explicaba que basta con un roturar superficialmente la tierra y a continuación sembrar las semillas de hierba para obtener un pastizal apto para el ganado. Las ovejas de Joxe Iturbe Bidasoro serán las primeras en pacer en los nuevos pastos el próximo invierno. Allí permanecerán hasta la primavera en que este pastor bedoñarra trasladará su rebaño a los pastos de verano en Kurtzebarri.

Perros sueltos

Pero los pastos invernales de Kur-tzetxiki tampoco son un remanso de paz para las ovejas, principalmente a causa de los paseantes que acuden a este popular cerro con sus perros. Los baserritarras se quejaban de que estas mascotas constituyen una amenaza porque espantan a las ovejas y «Joxe Iturbe ha perdido ya cuatro cabezas por esta causa» comentaban.

Había quien abogaba por emplear mastines para guardar al rebaño de tales amenazas, pero uno de le replicaba que puede resultar peor el remedio que la enfermedad si, como podría ocurrir, uno de esos mastines acaba con la vida de cualquier perro doméstico que se atreva a incordiar a las ovejas. O peor aún, si muerde a alguno de los numerosos montañeros que pasean por este popular paraje. Al final, concluían los baserritarras, ha de ser el propio pastor quien tiene que cuidar personalmente de las ovejas.

El relevo de las ovejas lo tomarán a partir de primavera las reses vacuno y caballar que se crían en los baserris asociados en Larragain Elkartea. El número de cabezas «dependerá del estado de los pastos» para no ejercer un presión que compromete su sostenibilidad, y los turnos se sortearán. De mayo a julio los pastos de Kurtzetxiki vivirán su mejor momentos pero de ahí en adelante «se secan pronto», advertía Joseba Urkimendi.

Para este baserritarra no es ningún secreto que la capa de tierra vegetal que recubre las rocosas entrañas de Kurtzetxiki es «bastante delgada». El sol estival cae con fuerza sobre este cerro donde los incendios forestales no han sido infrecuentes. Su encinar y su subsuelo de caliza dan pistas acerca de la escasa humedad que atesora este monte.

Otra de las preocupaciones que rondan a los baserritarras son los animales salvajes. La proliferación de jabalíes, de los que en la última semana se han abatido una quincena de ejemplares en sendas batidas por Udalatx y por Urzabal-Txaeta, amenaza directamente a los pastos que los ganaderos precisan. «Escarban la hierba en busca lombrices y raíces y destrozan los prados» aseguran los baserritarras. Por otro lado, vacas y caballos comparten los abrevaderos dispuestos en el monte con corzos y jabalíes, animales silvestres que «pueden transmitir enfermedades potencialmente letales».

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