Arrancan las obras del cruce de Lana

Se construirá una rotonda de 34 metros de radio circundada por un vial de ocho metros de ancho. / GOÑI

Se prevé que los trabajos, que comenzarán en los próximos días y que ocasionarán cortes en el tráfico, se terminarán «a finales de año»

NAGORE GOÑI ARRASATE.

El ramal de salida de la GI-627 a su paso por el cruce de Lana, quedará en agosto totalmente cerrado al tráfico con razón de las obras de construcción de la rotonda en el enlace de Lana, que Diputación iniciará en los próximos días. Las labores de excavación en una parte de la ladera de roca caliza situada bajo la variante no permiten el cierre parcial de la vía por lo que del 7 al 27 de agosto dicha salida quedará cerrada al tráfico. Los vehículos podrán llegar al sudeste de la villa por la glorieta en la zona de Mugarri. Estos trabajos de excavación que esperan «realizarlos lo más rápido posible», darán paso a la construcción de una nueva rotonda que prevén terminar salvo sorpresas «a finales de año». La nueva glorieta tendrá 34 metros de radio, circundada por un vial de 8 metros de anchura. La remodelación del enlace ha sido adjudicada por un total de 480.000 euros, de los que las tres cuartas partes los financiará Diputación y el resto loo aportará el Ayuntamiento.

La glorieta de Lana obedece a una antigua reclamación del ayuntamiento para mejorar este complicado nudo viario en el que confluyen cinco ramales, incluyendo un bidegorri. Los flujos de trafico de salida y entrada a la variante este, la GI-627, de la guardería Umezaintza, del barrio rural de Bedoña y la zona industrial de San Andrés convergen en este problemático punto, con el tránsito peatonal y ciclista del bidegorri de por medio.

Aunque las obras comenzarán con la nueva rotonda, Diputación informaba ya a principios de año de la reparación de parte de la carretera de Bedoña. La actuación corresponde a un tramo viario de aproximadamente 100 metros de longitud enclavado a los pies de la ladera sobre la que se asienta el caserío Otamendi. La falta de drenaje amenaza desde hace años a esta ladera salpicada de huertos en bancales y un pequeño manzanal, y que años atrás ha sufrido cortes como consecuencia de desprendimientos de tierra.

El proyecto de Diputación zanjará finalmente estos problemas de inestabilidad anclando la ladera mediante la construcción de dos muros de sostenimiento de tres metros de alto y 13 y 23 metros de longitud respectivamente. Para ello, Diputación invertirá otro medio millón. Para estabilizar la carretera construirán una escollera de 78 metros de longitud y 11 metros de altura, con el fin de contener el movimiento de tierras que afecta directamente a la carretera.

Fotos

Vídeos