Aprobada la liberación del portavoz de EH Bildu tras un áspero debate plenario

Pleno. Concejales socialistas y de EH Bildu toman asiento para asistir a la sesión plenaria./OLIDEN
Pleno. Concejales socialistas y de EH Bildu toman asiento para asistir a la sesión plenaria. / OLIDEN

Eneko Barberena obtiene la dedicación exclusiva con las recriminaciones del PNV. Los jeltzales recuerdan la negativa de la izquierda abertzale a liberar a un electo del PNV que tuvo que renunciar por incompatibilidad

KEPA OLIDENARRASATE.

La liberación del portavoz de EH Bildu, Eneko Barberena, obtuvo el beneplácito del pleno corporativo tras un áspero debate en el que no faltaron las recriminaciones por el giro copernicano de la coalición con respecto a la postura que la izquierda abertzale mantuvo en esta materia durante sus años en la alcaldía. Apoyaron la propuesta todos los grupos políticos salvo el PNV, que se abstuvo.

El PNV fue especialmente beligerante en sus acusaciones de «incoherencia» y echó mano de las actas para recordar el agravio que para los jeltzales supuso el caso de Joserra Uribarren, un empleado municipal que resultó elegido concejal en 2007 y que tuvo que renunciar a su escaño porque el gobierno municipal de ANV se negó a concederle la liberación, indispensable para no incurrir en incompatibilidad debido a su condición de funcionario del Ayuntamiento.

La jeltzale Anuska Ezkurra recordó en su intervención que la entonces alcaldesa Ino Galparsoro, en un pleno celebrado el 23 de julio de 2007, rechazó la propuesta socialista de liberar a un concejal por partido tanto del gobierno como de la oposición. Francisco García argumentaba que para gestionar bien un Ayuntamiento con un presupuesto de 43 millones de euros «entendemos que tiene que haber personas dedicadas en exclusividad a la labor municipal».

La alcaldesa Ino Galparsoro rechazó la propuesta apelando a razones de «austeridad que hemos defender los que nos sentimos de izquierdas».

Anuska Ezkurra mencionó además que la entonces regidora de ANV recordaba a los grupos políticos municipales que «sus retribuciones no provienen solo de los liberados». Cada grupo político percibe un retribución fija como tal y otra en función del número de concejalías que ostenta.

Retribuciones

La portavoz jeltzale hizo públicos en el pleno los datos actualizados correspondientes a estas retribuciones. Cada grupo político con representación en el Ayuntamiento percibe una retribución anual fija de 8.544 euros. A esto se suman los 6.840 euros que le corresponden por cada concejal (con la salvedad de la alcaldesa y los restantes ediles liberados).

Además, los concejales perciben una dieta de 57 euros brutos por asistencia a comisiones y plenos, salvo la alcaldesa y los ediles liberados.

Sumados todos estos conceptos, explicaba la jeltzale Ezkurra, las retribuciones percibidas durante 2016 por los grupos políticos ascendieron a 56.654 euros para EAJ-PNV, 32.560 euros para el PSE-EE, 72.732 euros para EH Bildu, 34.599 euros para Baleike y 23.826 euros para Irabazi.

Salario de la alcaldesa

El salario de la alcaldesa asciende, según reveló Ezkurra, a 65.650 euros «para un municipio de 22.000 habitantes; por debajo de la recomendación de Eudel -que para municipios de 20.000 a 50.000 habitantes se fija en 70.617 euros- y de la tabla de la Diputación Foral -73.890 euros para municipios con 20.000-50.000 habitantes-.

Con estos datos, la portavoz jeltzale sacó a colación las críticas acerbas que desde EH Bildu se han vertido hacia el salario de la alcaldesa, incluyendo la mención de un artículo de prensa que Barberena dedicó a la regidora emulando un anuncio de L'oreal que decía 'porque tú lo vales'.

Por todo ello, los concejales del PNV, uno por uno, fueron tomando la palabra para negarse a respaldar la liberación de Barberena y anunciar su abstención. Ibon Arrupe, en particular, se ensañó en sus críticas a Barberena por «apuntarse del paro al chollo de los políticos profesional, sin horarios, sin jefes a los que rendir cuentas...».

El aludido le acusó de «mentir» y le exigió que retirara esas palabras. En respuesta a las recriminaciones del PNV, Barberena mostró su asombro ante la expresión «de rabia acumulada durante 2 años» por los ediles jeltzales «echando espuma por la boca».

Mantuvo su crítica al salario de la alcaldesa por considerarlo «excesivo» y le contestó al socialista Óscar García que «nuestras reflexiones han evolucionado desde 2007 y la labor municipal tiene otras exigencias y necesidades. Lo digo sin acritud».

El concejal del PSE-EE le había recordado que su partido planteó siempre la idoneidad de que los grupos de la oposición contaran con un concejal liberado, demanda a la que la izquierda abertzale se opuso sistemáticamente durante años.

El recién liberado portavoz de EH Bildu percibirá una retribución bruta anual de 29.938 euros brutos anuales por su dedicación exclusiva en consonancia con las recomendaciones de Eudel.

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