Antideslizante contra los patinazos

Agarre. Zurginkantoi, debido a su pendiente, es uno de los puntos más problemáticos en mojado. /  K.O.
Agarre. Zurginkantoi, debido a su pendiente, es uno de los puntos más problemáticos en mojado. / K.O.

Aplican un producto químico para no resbalar en el pavimento del Casco históricoSu eficacia estriba en que «abre el poro de la piedra para que penetre el agua, con lo que adquiere rugosidad»

KEPA OLIDEN ARRASATE.

La reciente aplicación de un producto antideslizante en varias calles y cantones del casco histórico solventará durante los próximos años el problema de los patinazos sobre mojado. Esa es al menos la estimación que baraja el departamento de obras, servicios, mantenimiento y barrios que preside Óscar García (PSE). Este concejal aseguró que el producto químico que durante varias noches han aplicado los operarios de la firma Ziur tiene una vida útil «de entre 2 y 5 años».

El consistorio ha invertido 6.000 euros en esta acción dirigida a zanjar los peligrosos resbalones que se producen sobre el adoquinado de caliza del casco histórico cuando llueve, especialmente en los puntos con pendiente.

Los cantones de Zurginkantoi y de Olarte son dos de estos puntos negros peatonales. Las características de la piedra caliza, sometida al constante pulido ocasionado por el tránsito peatonal, rodado, de la acción de las máquinas barredoras... acaban bruñendo el pavimento hasta que «se cierran los poros de la piedra e impiden que el agua drene» explicaba García.

Las primeras gotas de lluvia que caen sobre él se mezclan con las partículas de polvo y polución depositadas sobre el pavimento, multiplicando el riesgo de que los viandantes tengan un peligroso resbalón.

García Horrillo reconocía que el número de quejas por caídas debidas a resbalones recibidas en el BAZ «se ha incrementado en los últimos tiempos».

En vista de esta situación, el concejal del ramo señalaba que existen dos posibles soluciones al margen de la más terminante que pasaría por reemplazar la piedra caliza por otro menos resbaladiza. La primera solución consiste en el abujardado o labrado de la piedra con bujarda. Esta técnica fue empleada con anterioridad pero su durabilidad, según García Horrillo, es «relativa y en cualquier caso, menor».

Por ello, los responsables municipales se decantaron por aplicar un tratamiento químico antideslizante sobre el pavimento. El mismo se ha extendido durante varias noches, con el suelo seco y en capas sucesivas. Su eficacia estriba en que «abre el poro de la piedra para que penetre el agua, con lo que adquiere rugosidad» explicaba García Horrillo.

No es, sin embargo, la primera vez que el ayuntamiento aplica este procedimiento técnico por resultar «más barato que el abujardado». «Se aplicó hace 8 años en el casco histórico, pero entonces este producto era menos eficiente y duradero que en la actualidad, y también más caro». El consistorio pagó entonces 12.000 euros por su aplicación.

Después de ocho años, los efectos de aquella capa antideslizante han decaído. El mejor indicador son las quejas por resbalones que se acumulan en el BAZ.

La nueva capa recién aplicada en los cantones de Zurginkantoi y Olarte así como en la calle del mismo nombre y en Iturriotz garantiza por unos cuantos años un tránsito sin patinazos por ellos.

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