Se acabará la barra libre de agua

Lavado. Usuarios del área de mantenimiento de vehículos de Garagartza en una imagen de archivo. /  K.O.
Lavado. Usuarios del área de mantenimiento de vehículos de Garagartza en una imagen de archivo. / K.O.

Controlarán su consumo en el área de mantenimiento de vehículos de GaragartzaProyectan instalar un sistema para racionalizar un consumo desorbitado que supera los 2 millones de litros de agua anuales

KEPA OLIDEN ARRASATE.

La barra libre de agua en el área de mantenimiento de vehículos de Garagartza se va a terminar. Lo anunciaba el concejal delegado de urbanismo y medio ambiente Ibon Arrupe (PNV): un sistema de control racionalizará el desaforado consumo de agua que supera los dos millones de litros anuales.

El ayuntamiento planea incorporar una partida de 20.000 euros a los presupuestos de 2018 con el objeto de sufragar dicho sistema de control, cuyas características «están aún por definir» señalaba este edil.

Arrupe negaba que vaya a implantarse un sistema de control de acceso pero admitía que el uso del área de mantenimiento de vehículos quedará restringido a los usuarios que soliciten la correspondiente autorización. «Habrá que darse de alta», explicaba el concejal, mediante la activación de algún sistema electrónico «al modo de la tarjeta magnética en vigor para los contenedores de basura».

Solo empadronados

A falta de mayores concreciones, Arrupe avanzó que dicha autorización será concedida «a los empadronados en Arrasate». Una medida que dejaría fuera a todos los usuarios provenientes de otras localidades que también recurren a este servicio público, sin duda uno de los que mayor aceptación tiene entre la ciudadanía. Pero la realidad es que el ayuntamiento carece de estadísticas sobre el número de usuarios que recibe el área de mantenimiento de vehículos y por tanto desconoce su procedencia u origen. Aunque no faltan indicios de que no son pocos los automovilistas de otras localidades vecinas que utilizan este servicio.

Los que sí conoce bien, y ha hecho saltar todas las alarmas, es el desorbitado consumo de agua que esta instalación viene registrando desde hace años. Los datos facilitados por la agencia URA al ayuntamiento contabilizaban en 2016 un consumo diario que rondó los 6.000 litros. El contador de agua arrojaba el año pasado un consumo total de 2.140 metros cúbicos de agua, lo que equivale a 2.140.000 litros. Unos datos de consumo desorbitados que se viene repitiendo en los últimos años. Desde 2010 no ha habido año en que el consumo anual de agua haya descendido de los 2 millones de litros anuales e incluso se midieron picos, como en 2012, que escaló hasta los 2,9 millones de litros.

El sistema de control de consumos que el ayuntamiento tiene en mente podría fundamentarse en el uso de una tarjeta magnética personal concedida por el ayuntamiento y que tendría asignado un determinado cupo de agua durante un determinado periodo de tiempo, como por ejemplo un mes. Una vez agotado el consumo asignado, el titular de la tarjeta no tendría acceso a más agua. Se trata en cualquier caso de ideas que bajaran los responsables municipales pero sobre las que a día de hoy no existe ninguna propuesta concreta.

Más

Fotos

Vídeos