Abocada a la desconsagración

Concierto. Actuación de la Banda Municipal de Viana (Navarra) el pasado mes de octubre en la iglesia de San Francisco. / OLIDEN
Concierto. Actuación de la Banda Municipal de Viana (Navarra) el pasado mes de octubre en la iglesia de San Francisco. / OLIDEN

San Francisco se enfrenta a la desacralización en 2019 por la carencia de clérigos. El convenio por el que la parroquia de San Juan se hace cargo del culto en San Francisco vencerá el próximo año 2018

KEPA OLIDEN ARRASATE.

La iglesia de San Francisco está abocada a su desacralización si, como se presume, faltan clérigos que mantengan el culto a partir de 2019. El año que viene vence el convenio que la orden franciscana, propietaria del templo, suscribió con la parroquia de San Juan Bautista tras la marcha de los últimos franciscanos en otoño de 2009. En virtud de dicho acuerdo los curas de San Juan se hacen cargo del culto en San Francisco, oficiando las misas de vísperas y algún funeral ocasional. Pero el convenio vencerá en 2018 y ¿después qué?

El párroco de San Juan, Horacio Argarate, mencionaba tres posibles salidas: que los franciscanos propietarios de la iglesia traigan a clérigos que se hagan cargo de la continuidad del culto; que lo haga el Obispado de San Sebastián, o que la iglesia sea desconsagrada y se destine a otros usos civiles, con preferencia de carácter cultural. Argarate admitía que la vía de la desacralización es con mucho la «más probable» ante la escasez de clérigos.

Una carencia que se acusa también en el convento de las Hermanas Franciscanas Concepcionistas de Uribarri, cuyas tres últimas religiosas abandonaron el monasterio en septiembre de 2016 y desde entonces el Obispado, al que las monjas donaron la propiedad, busca infructuosamente nuevas religiosas con que repoblar el desierto convento.

335 años

De consumarse la desacralización de la iglesia de San Francisco, la medida pondría fin a 335 años ininterrumpidos de culto. El primer oficio religioso tuvo lugar el 6 de julio de 1682 en la primitiva capilla que años más tarde se completaría con la construcción de la iglesia y del convento anexo.

La decisión de desacralizar la iglesia de San Francisco es una tema sin duda espinoso. El padre Guardián del Santuario de Arantzazu, Juan Ignacio Larrea, advertía que «no hay nada tratado ni decidido al respecto» y daba largas a una cuestión sobre la que, aseguraba, «no hay ninguna previsión».

El párroco Argarate, por su parte, reconocía que el tema «ha sido tratado» en el marco del convenio suscrito con la orden franciscana. De hecho, el rector de San Juan ha comunicado a los responsables municipales su idea de que la iglesia de San Francisco, una vez desconsagrada, se pueda incorporar como una dependencia más de la aneja casa de cultura, inaugurada en febrero de 2007 tras reformarse el antiguo convento franciscano.

Alquiler o venta

El párroco Argarate admitía que se ha barajado incluso la cuestión de que los franciscanos, como propietarios de la iglesia, puedan alquilar o vender el templo una vez desacralizado. El ayuntamiento, destinatario natural de estas hipotéticas propuestas, no se ha pronunciado al respecto pero la alcaldesa, María Ubarretxena, resaltaba que, más allá de eventuales usos culturales, la iglesia desacralizada de San Francisco «constituiría un lugar idóneo para la celebración de funerales civiles». El párroco Argarate decía compartir la misma opinión. Este podría ser, a su juicio, uno de los usos decorosos que se le podría dar a San Francisco en un futuro. Recordaba el rector de San Juan que hay casos en que iglesias desacralizadas, como una de Bilbao, son actualmente salas de conciertos de rock.

Pegas del Obispado

Pero el Obispado que encabeza el prelado José Ignacio Munilla podría no ver con buenos ojos el uso de una iglesia, por desconsagrada que esté, para celebraciones que colisionan con los principios y valores de la Iglesia Católica, apuntaban desde la sede de la diócesis. Hay precedentes de templos reconvertidos en hoteles, salas de exposiciones... pero la cuestión de los funerales civiles puede levantar sarpullidos en el seno Obispado de San Sebastián. Y es al obispo a quien corresponde emitir el preceptivo 'decreto de desconsagración', que ha de leerse en la iglesia y publicarse en el Boletín Oficial de la Diócesis. Aún es pronto para saber si se vetará o no este uso en concreto, pero un eventual contrato de arrendamiento o de compraventa podría establecer las condiciones de uso futuro de la iglesia, que podría ser sala de conciertos, exposiciones, biblioteca... Todo ello con todo su contenido artístico-monumental. Corresponderá a la Diputación Foral velar por la preservación de este valioso patrimonio que incluye unas pinturas murales atribuidas a Juan Elejalde o un soberbio retablo barroco y una imaginería que quedarían cuidadosamente cubiertos.

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