Diario Vasco

Arrojar pintura al batzoki «hace flaco favor» a las reivindicaciones en contra de los TTIP/CETA

Pintura. Tres jóvenes arrojaron botellas de pintura contra el batzoki.
Pintura. Tres jóvenes arrojaron botellas de pintura contra el batzoki.
  • EHBildu, Baleike e Irabazi rechazan este «modo de protesta» y se solidarizan con las dos trabajadoras afectadas

El ataque con pintura contra el batzoki registrado durante la noche del viernes al sábado «desvía y hace flaco favor a nuestras reivindicaciones» en contra de los tratados TTIP/CETA. Los grupos municipales de EHBildu, Baleike e Irabazi no comparten este «modo de protesta, especialmente cuando se han visto directamente afectadas dos trabajadoras del local a las cuales mostramos nuestra solidaridad». Las empleadas se vieron sorprendidas al cerrar el bar por tres jóvenes que arrojaron varias botellas con pintura roja. No recibieron el impacto de ninguna, pero a una de ellas les estalló cerca y roció a de pintura a la trabajadora.

EHBildu, Baleike e Irabazi afirman que los acuerdos mercantiles TTIP/CETA «atentan contra la soberanía de los pueblos, contra los derechos de la clase trabajadora y contra el medio ambiente. Se benefician mayormente empresas transnacionales, con pocos escrúpulos en materia de derechos laborales, temas ecológicos o justicia social». Estas tres formaciones se oponen «frontalmente» a los acuerdos TTIP/CETA, cuyas «negociaciones secretas entre la Comisión Europea y los gobiernos de USA/Canadá son inaceptables. Son profundamente anti-democráticas».

Pero en opinión de los grupos municipales de EHBildu, Baleike e Irabazi la «anti-democracia hay que combatirla con más democracia. Con protestas contundentes pero democráticas, ejercitando nuestro antagonismo desde el respeto».

Las circunstancias que rodearon a la acción perpetrada contra la sede del PNV no están claras. En una nota de condena emitida por la junta municipal de este partido se afirmaba que «tres personas lanzaron botes de pintura roja contra dos trabajadoras del batzoki cuando salían de su trabajo».

Los autores de la acción, a través de un comunicado anónimo remitido a Mondraberri, negaban de plano que se tratara de un acción deliberada contra las dos trabajadoras y señalaban que las dos empleadas salieron casualmente en el momento en que se producía el lanzamiento de los botes de pintura. Al parecer, una de ellas se apartó a tiempo pero la otra, no, pese a las advertencias.

Fue la trabajadora que recibió las salpicaduras de pintura roja que constan en la denuncia presentada ante la Policía Municipal. La denunciante compareció a las 00,24 horas del sábado 5 de noviembre en la inspección de la guardia municipal para denunciar «que le han lanzado varias botellas con pintura roja. Ninguna le ha dado, pero han estallado cerca de ella manchándole de pintura roja, el bolso, zapatos, pantalón, chaqueta, camiseta, una bolsa con ropa, la cara, el pelo y las manos».

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