Diario Vasco

Una familia llamada Pedrusco

35 años. Jugadores, técnicos y directiva del Pedrusco F.C. se reunió ayer en la plaza Córdoba y Oro de San Andrés, origen del club arrasatearra.
35 años. Jugadores, técnicos y directiva del Pedrusco F.C. se reunió ayer en la plaza Córdoba y Oro de San Andrés, origen del club arrasatearra. / GOÑI
  • Antonio Bastida 'Toñín' fue el alma máter del Pedrusco por el que han pasado más de 300 jugadores

  • El club arrasatearra celebró ayer su trigésimo quinto aniversario con una comida en San Andrés

Muchos recordarán y algunos ni conocerán a Pepe, el protagonista de la historieta creada por José Peñarroya para la revista 'Tío Vivo'. Este oficinista y padre de familia vivía por y para su equipo, el Pedrusco F.C, del que era socio y ferviente seguidor. Su rival era el Menisco F.C. contra el que generalmente siempre perdía. Y muchos se preguntarán ¿qué tiene que ver Pepe, José Peñarroya y la revista 'Tío Vivo' con Arrasate? Fue precisamente de aquí de donde salió el nombre del gran club, que fue y es hoy todavía una gran familia. Se trata del Pedrusco arrasatearra que ayer celebró su trigésimo quinto aniversario. Una jornada en la que antiguos jugadores, entrenadores y directiva se reunieron en la plaza Córdoba y Oro de San Andrés. Fue ahí y con gente del barrio donde nació este gran club que permaneció federado hasta 1994.

Años antes un grupo de amigos, entre ellos el alma máter del club -y de otros como el de baloncesto y la Federación Alavesa de Fútbol-, Antonio Bastida 'Toñín', Karabias, Dueñas, David Familiar, Serapio Hurtado y Carlos Fernández entre otros disfrutaban del fútbol y su equipo llamado Roca, en Zaldibar. Años más tarde, a finales de la década de los sesenta, cambió el nombre por Estrella Roja y poco después nació el Pedrusco F.C.

Bastida y Ramiro Gómez Gómez tomaron el mando del club. Por aquel entonces carecían de campo de fútbol propio y tenían que pagar para jugar en campos como Almen, Antoña o Ibarra. Pero esto no echó para atrás al joven Toñín, que por aquel entonces tenía 14 años. Equipos como Los Nomadas, El Antxon, El Avenida, El Zubel y Baldezate, participaban en los campeonatos organizados por él con la participación habitual de cuarenta conjuntos y cerca de un millar de personas. «Antes no era cómo ahora y yo me tenía que encargar de poner carteles, pintar los campos, el arbitraje o de realizar la labor de recoge pelotas. Entraba a las seis de la mañana de un sábado al campo y no salía hasta el domingo por la tarde», asegura Toñín. Después de una década de constante trabajo, Bastida decidió federar al club. El primer partido se disputó en el anexo de Ibarra. La primera jornada de la temporada 80-81, en la que se enfrentaron al Otxandiano. Bernardo Muñoz marcó el primer gol en propia puerta y finalmente los cerrajeros ganaron por 4-2. Fueron en total 14 años en competición, en los que el equipo casi asciende a Tercera (temporada 87-88) tras perder dudosamente el encuentro que iban ganando prácticamente desde el principio, y cientos de anécdotas más para recordar. «Recuerdo que en la copa aficionados eliminamos al Mondra y al Aloña. Después jugamos ante el Real Unión, partido al que llegamos dos horas tarde. Allí perdimos 6-1 y aquí 1-1».

Han pasado por los banquillos del Pedrusco Angel Espinosa, Vicente Garzón, Ramón Luengo, Garasa, Alberto Pérez Segovia, Txinarro, Rober Zubillaga y Fernando Aguriondo, y centenares de jugadores a los que Toñín, entre lágrimas, les define como a sus «hijos adoptivos», un sentimiento que sigue hoy por hoy en el corazón de Antonio Bastida, afecto y cariño que está claro que es recíproco. Así lo fue hace 35 años y lo sigue siendo ahora.

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