Diario Vasco

Pioneras en el cuidado estético

Amagara. Maite, Elena, Itsaso y la doctora Cristina Arruabarrena forman el equipo de Amagara.
Amagara. Maite, Elena, Itsaso y la doctora Cristina Arruabarrena forman el equipo de Amagara. / BELUN
  • Amagara celebra estos días sus bodas de plata, con Maite Aguirre al frente

Maite Aguirre iba para administrativa cuando a los 17 años la estética se cruzó en su camino. Cuatro décadas después, Aguirre figura entre las pioneras de una profesión que antes se ubicaba generalmente en cabinas de peluquería, viviendas particulares o incluso en servicios itinerantes que se hacían a domicilio.

El centro de estética y belleza que Maite Aguirre inauguraba en 1991 celebra estos días sus bodas de plata, con la respetabilidad que otorga ser una de las primeras que emprendió un negocio en el sector de la estética y belleza para darle el valor añadido que se merece.

Amagara, nombre que hace honor a sus hijas Amaia y Garazi, abrió sus puertas un 10 de octubre de 1991. Pero Maite no era ninguna novata en el ramo. Al igual que muchas otras «esthéticienne» o esteticistas, antes había trabajado durante más de 10 años desempeñando su labor en la peluquería Eslu. Maquillajes, manicuras, limpiezas de cutis, depilaciones... no tenía secretos para esta emprendedora joven que daba el salto a la emancipación profesional comprando un amplio bajo en el número 54 de Erdikokale. Allí pudo incorporar servicios adicionales que mejoraron sustancialmente su oferta profesional: solarium, hidromasaje, láser, tratamientos corporales, y en los últimos años, medicina estética con la colaboración de la doctora Arruabarrena, que acude al centro una vez al mes.

Años muy duros

Pero los 25 años de exitosa trayectoria de Amagara no han llegado sin mucho esfuerzo. «Los inicios fueron unos años muy duros. Había que combinar el trabajo del día a día con la formación permanente, con cursos y congresos que se impartían, la mayoría de las veces, los fines de semana», contaba Aguirre. Pero aquel esfuerzo y sobre todo, la ilusión puesta en aquel proyecto han hecho que Amagara, sea, hoy por hoy, uno de los centros referencia en la comarca.

Decía el tango que veinte años no son nada, pero para quien a base de tesón, trabajo e ilusión ha conseguido sacar adelante un negocio como el de Maite Aguirre, 25 años de trayectoria constituyen una experiencia invaluable y fecunda en recuerdos. Decía Aguirre que los tiempos han cambiado: «Antes, en los años 80, cuando se celebraban muchas bodas, los sábados eran agotadores. Comenzábamos a las 7.00 maquillando y arreglando a las novias para después proseguir atendiendo a la clientela habitual». Aunque maquillajes, limpiezas de cutis, tratamientos faciales, corporales, depilaciones y demás prácticas se han ido popularizando entre las mujeres andando el tiempo, hoy día, según Maite Aguirre, «ya no son patrimonio exclusivo femenino». Cada vez son más los hombres que, más allá de las depilaciones corporales, optan por someterse a tratamientos estéticos especializados para cuidados de la piel y otros procesos estéticos.

A toda esta clientela ha querido Maite Aguirre mostrar su más sincero agradecimiento «por la confianza depositada en Amagara durante estos 25 años».

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