Diario Vasco

El fuerte 'invisible' de Kurtzetxiki

Ortofoto. Imagen aérea en la que Jesús Ángel Arrate identificó los restos de la estructura perfectamente perfilada de la fortificación.
Ortofoto. Imagen aérea en la que Jesús Ángel Arrate identificó los restos de la estructura perfectamente perfilada de la fortificación. / DV
  • Jesús Ángel Arrate, un apasionado estudioso de las guerras carlistas, descubrió la estructura del fuerte en una ortofoto

  • Un sondeo arqueológico buscará vestigios de una fortificación militar desconocida

La progresiva tala a partir de 2008 de la masa forestal que durante décadas sepultó el monte Kurtzetxiki -treinta hectáreas de pino radiata en la última etapa- no sólo ha propiciado la recuperación y puesta en valor de un 'entorno natural, paisajístico y etnográfico de alto valor'. También ha deparado una interesante sorpresa con el descubrimiento de los que parecen ser los restos de una antigua fortificación militar. Una estructura que su descubridor ha bautizado como «el fuerte invisible». Jesús Ángel Arrate, un biólogo vizcaíno apasionado estudioso de las guerras carlistas, fue el primero en detectar sobre este cerro de 531 metros de altura que domina los valles de los ríos Deba, Aramaio y Urkulu las «formas poligonales que definen la planta de fuerte decimonónico ocupando un área aproximada de unos 3.000 metros cuadrados, con un perímetro de más de 200 metros y con una bonita pista forestal que lo cruza de parte a parte».

Arrate realizó este sorprendente hallazgo el pasado mes de marzo cómodamente sentado frente al ordenador en su casa. Con mucha paciencia y poco esfuerzo físico, Arrate recurre a las nuevas tecnologías para «observar nuestro territorio a vista de pájaro; comparar viejas ortofotos con visiones modernas; superponer minutas cartográficas de principios del XX, sobre cartografía actual...».

Fue su hermano Jon quien en marzo pasado le remitía un mail con un escueto mensaje y un adjunto con una foto: 'Mira esto'. Jesús Ángel abrió la foto y... Para su «sorpresa e incredulidad» en aquel 'pantallazo' se contemplaba «con una claridad absoluta la silueta de un fuerte». Un elemento «del que desconocía completamente su existencia» y cuya estructura «invisible desde hace más de 100 años» resurge con su sistema de fosos perfectamente perfilado. De hecho, desde Arrasate Zientzia Elkartea reconocían que no poseían noticia, ni documental ni oral, sobre la existencia de una elemento militar defensivo sobre la cima de Kurtzetxiki.

Jesús Ángel Arrate aseguraba que este hallazgo «abre un abanico estupendo» para realizar estudios históricos y arqueológicos. Las primeras búsquedas sobre bibliografía de corte carlista de la última guerra «no dan ningún fruto; es muy posible que sea anterior... de ser así se aleja de mi ámbito de trabajo» apostillaba este investigador.

Las hipótesis que brinda este descubrimiento invitan a conjeturar si podría tratarse de una fortificación levantada durante la guerra contra los convencionales franceses (1793-1795) o data de las guerras napoleónicas (1808-1814). Jesús Ángel Arrate no tardó en poner sobre la pista al arqueólogo de Sociedad de Ciencias Aranzadi Alfredo Moraza. Este experto ha realizado un trabajo de campo en Kurtzetxiki por encargo del ayuntamiento, y en su informe recomendaba al consistorio la realización de un sondeo arqueológico y una investigación documental para examinar los vestigios y determinar el origen y la datación del fuerte de Kurtzetxiki.

El Ayuntamiento destinará a este trabajo una partida presupuestaria de 12.688 euros, que incluye la realización de prospecciones así como el empleo de detector de metales para trata de hallar restos de monedas, botones y hebillas de uniformes, restos de munición... o cualquier indicio que contribuya a arrojar algo de luz sobre las incógnitas que rodean al fuerte.

Lugar de interés

El descubrimiento de los vestigios del 'fuerte invisible' de Kurtzetxiki es una noticia inmejorable para los planes consistoriales de recuperar y poner en valor este entorno natural. Se trata de un punto de interés añadido a la sarta de atractivos turísticos que atesora este cerro: preciosas vistas panorámicas, un agradable itinerario senderista, un antiguo nevero, un reducto forestal de encinar autóctono... todo ello bien señalizado e indicado. Y ahora se abre la posibilidad de rematar la obra con un fuerte del que nadie tenía ni la más remota noticia.

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