Diario Vasco

Una rotonda en el disparadero

Glorieta. Rotonda y paso de cebra de la avenida de Navarra, con el sol deslumbrando de frente.
Glorieta. Rotonda y paso de cebra de la avenida de Navarra, con el sol deslumbrando de frente. / OLIDEN
  • Un reciente atropello mortal evidencia las deficiencias de la glorieta de la Cerrajera

  • El ayuntamiento encargó en mayo un estudio para sustituir la rotonda pintada en el suelo por un cruce convencional

La confusa rotonda de la Cerrajera y los dos pasos de cebra situados a ambos lados del edificio del reloj se hallan en la picota después de que un vecino de Musakola haya fallecido atropellado en este punto negro de la red viaria municipal. Javier Osés falleció el viernes pasado tras permanecer en coma desde que un automóvil le arrollara el 12 de agosto cuando cruzaba el paso de cebra ubicado a la altura del parque de Zaldibar. Según el atestado, al que han tenido acceso amigos del difunto, el impacto «lanzó a la víctima a una distancia de 13 metros». El atestado se halla en el Juzgado de Bergara junto con la denuncia que la familia de Osés ha interpuesto contra el conductor.

No es este, sin embargo, el primer caso de atropello que se produce en este punto. Hace un par de años una joven de Musakola resultó herida de consideración cuando cruzaba el paso de cebra ubicado a la altura del hotel. Tanto el padre de esta joven como los amigos de Osés han denunciado las precarias condiciones de seguridad del que consideran «uno de los más conflictivos y peligrosos» de la red viaria local.

«Es una rotonda que no es rotonda porque no se ve», resumía este musakolarra. Se trata de una glorieta pintada en el suelo para regular el tráfico en la confluencia de la avenida Navarra con la de Biteri. Pero hay conductores que «o no la ven o la ignoran directamente» afirmaba este vecino. En consecuencia, muchos automovilistas «no saben a qué atenerse cuando llegan a la glorieta. Cuando vienes de San Andrés y quieres girar hacia Biteri siempre tienes la incertidumbre de si los conductores que suben por la avenida Navarra respetarán la rotonda y tu preferencia de paso», explicaba este arrasatearra.

Este complicado punto soporta además una considerable densidad de tráfico, que en no pocos casos circula por encima de la velocidad máxima permitida (30 kilómetros por hora). Además de desencadenar los inevitables frenazos y golpes de chapa, esta situación repercute directamente en la seguridad de los dos pasos de cebra situados en ambas salidas de la rotonda en la avenida Navarra.

Los amigos de Javier Osés insisten en demandar mayores medidas de seguridad para los numerosos peatones que diariamente cruzan por ambos pasos: ciudadanos residentes en las zonas de Zaldibar o Cerrajera, usuarios del hospital y del ambulatorio, clientes que van al Eroski de la Cerrajera, padres y niños del parque de Zaldibar y, en un futuro, cuando Arrasate Musikal se establezca en su nueva sede de Aprendices, el trasiego de alumnos que conllevará la nueva escuela de música.

Resaltes para obligar a aminorar la velocidad del tráfico o una glorieta «en condiciones» que acabe con la confusión que origina la actual rotonda pintada en el suelo constituyen sus principales demandas.