Diario Vasco

El Banco de Alimentos necesita 2.000 voluntarios para su gran campaña

Daniel Fernández, en el pabellón de Júndiz.
Daniel Fernández, en el pabellón de Júndiz. / IGOR AIZPURU
  • El 25 y 26 de noviembre estarán apostados en 88 supermercados para recoger productos de primera necesidad

Cuando hace 20 años se creó el Banco de Alimentos de Araba, el pequeño grupo de voluntarios que atendía a escasas familias necesitadas no pensaba que su iniciativa pudiese tener un gran recorrido. Hoy, esta red solidaria de recogida de alimentos sigue siendo necesaria también en Vitoria, donde pese a que algunos no lo quieran ver, hay quien pasa hambre. El Banco de Alimentos se sostiene gracias a los 74 voluntarios que se encargan durante todo el año, de manera desinteresada, de mantener llenas las estanterías del pabellón que tienen en Júndiz y desde el que cada día salen alimentos y otros productos de primera necesidad hacia comedores sociales, residencias de ancianos y hogares con dificultades para llegar a fin de mes. En total, 8.000 personas se benefician de su labor, explica el presidente del banco en Álava y en Euskadi, Daniel Fernández.

Cada día tres furgonetas recorren los supermercados y tiendas de la ciudad en busca de comida y otros productos a punto de caducar, mal etiquetados o con algún defecto que no se venden, pero que son perfectamente consumibles. Les llegan también donativos regulares de diferentes entidades que clasifican y distribuyen. Pero una de sus mayores 'fuentes de ingresos' es la gran recogida colectiva que organizan en fechas cercanas a la Navidad.

Este año, el fin de semana elegido para la compra solidaria será el del 25 y 26 de noviembre. En Álava, territorio que destacó el pasado año por ser de los más entregados a la causa, se necesitan 2.000 voluntarios para volver a repetir ese éxito y superar las 300 toneladas de 2015. «Vamos bastante bien en la captación. Primero hemos llamado a los 1.800 del pasado año y ya se están organizando los equipos, pero precisamos más personal», reclama Fernández.

Esta vez ofrecen espacio para los contenedores donde depositar los productos donados en 88 supermercados de toda Álava, de los que 70 se encuentran ubicados en Vitoria. Algunas cadenas, como BM y Eroski, dan la opción a los clientes de comprar kilos de comida o vales simbólicos. «Eso nos permite usarlos más adelante, cuando se nos agote lo que tengamos», revela el presidente.

El Banco de Alimentos de Araba colabora estrechamente con los trabajadores sociales de las instituciones para tratar de asegurarse de que quien recibe los alimentos realmente los necesita. Nunca entregan directamente a las familias. Se alían con 71 asociaciones. La mayor parte de ellas son de consumo, es decir, dirigen comedores sociales o congregaciones religiosas que llevan residencias. Hay además otra media docena de asociaciones de reparto acreditadas que llegan cada quince días al nuevo local de la calle Brasil.

Festival solidario

El Banco de Alimentos organizará además un festival solidario en el Europa el día 24, con la participación de reconocidos artistas y escritores locales. «Hoy somos más necesarios que nunca, porque el número de personas que nos necesita está aumentando. Nuestra esperanza es que algún día no tengamos futuro, pero ahora eso es difícil, mientras no busquemos solución a la causa de la pobreza», indica Daniel Fernández.

Le preocupan las personas que están teniendo dificultades pero a las que aún les da apuro pedir ayuda, como viudas o ancianos que además echan un cable a sus hijos. «No sabemos cómo llegar a ellos», indica.

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