Diario Vasco

San Sebastián, 16 abr (EFE).- Un hombre ha sido condenado a un año y nueve meses por robar a una mujer el teléfono móvil y las llaves de su vivienda, así como a abonar una multa de 1.620 euros por un delito de coacciones, mientras que una segunda acusada por estos mismos hechos ha sido absuelta, después de que la víctima no haya podido identificarla con absoluta certeza, han informado a Efe fuentes del caso.

El juicio por estos hechos ha tenido lugar esta mañana en la Sección Tercera de la Audiencia de Gipuzkoa, donde el procesado, que inicialmente se enfrentaba a una petición de siete años y once meses de cárcel por un delito de robo con violencia e intimidación en casa habitada en grado de tentativa, con la agravante de abuso de superioridad, y un delito de detención ilegal, se ha conformado con la citada condena.

No obstante, el hombre no ingresará en la cárcel ya que la pena de prisión ha quedado en suspenso con la condición de que no vuelva a delinquir durante un plazo de tres años y de que siga un tratamiento de deshabituación a las sustancias estupefacientes en un centro especializado, han informado a Efe fuentes del caso.

Respecto a la segunda acusada, el Ministerio Público ha retirado la acusación en su contra, después de que el procesado haya explicado que ella no era la persona que le acompañaba cuando tuvo lugar el incidente y de que la víctima no haya logrado identificarla sin ningún género de dudas.

Según recoge el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos enjuiciados sucedieron en San Sebastián, sobre las 15.00 horas del 9 de marzo de 2015, cuando el procesado, en compañía de una mujer no identificada, acudió al domicilio de la víctima para reclamarle una deuda económica y, al no poder cobrarla se apoderaron del teléfono de la víctima y de las llaves de la vivienda, dejando en su interior a la perjudicada y a otro hombre, quien alertó de lo sucedido a la Ertzaintza con su propio móvil.