Diario Vasco

San Sebastián, 13 mar (EFE).- Los trabajadores de Coprosa han reclamado hoy una solución a su situación después de que esta empresa con sede en Oviedo adjudicataria de la adaptación al tercer carril para el Tren de Alta Velocidad en el tramo Astigarraga-Irun haya paralizado las obras tras entrar en concurso de acreedores.

Los empleados en el centro de trabajo que Coprosa abrió en Lezo para llevar a cabo los trabajos, de implantación del tercer hilo para el uso conjunto de los trenes en ancho de vía internacional e ibérico que permitirá dar continuidad a la alta velocidad hasta la frontera, han protagonizado hoy una concentración en el alto de Gaintxurizketa.

Este alto está situado encima del túnel del mismo nombre en el que se desarrollan las obras mediante una tuneladora, única en el mundo, que permite operar sin necesidad de interrumpir el servicio de trenes de cercanías entre Irun y San Sebastián.

Sin embargo, según ha explicado a EFE el responsable de ELA en el sector de la construcción en Gipuzkoa, Manu Tena, el pasado 2 de marzo los 37 empleados adscritos a las obras, cuyo plazo de finalización estaba previsto para junio, recibieron una notificación por la que se les comunicaba que se "quedaran en casa con una licencia retribuida".

Tena ha explicado que Coprosa entró en preconcurso "hace tres semanas", tras lo cual "comenzaron los problemas con los suministradores de material" que han concluido con la paralización de la obra.

Los trabajadores han solicitado una reunión mañana en el Preco con Adif, la gestora ferroviaria, y Coprosa para recabar información sobre su futuro, ya que "por el momento" no tienen "mas detalles que los que facilita el departamento de Recursos Humanos" desde la central de Oviedo, ha agregado.

Ante esta situación, esperan que Coprosa "salga de concurso" o en en caso de que se acometa una nueva adjudicación a otra empresa "se subrogue a los empleados actuales.

En este sentido, el responsable de construcción de ELA ha advertido de que un nuevo proceso de adjudicación "llevaría unos 5 o 6 meses", con las consiguientes afecciones a los usuarios de la vía de cercanías de Renfe.

A esta circunstancia se suma que la tuneladora que lleva a cabo la ampliación de gálibo en Gantxurizketa es propiedad de Coprosa y "sacarla del interior del túnel es muy complicado".