Diario Vasco

San Sebastián, 14 nov (EFE).- El alcohol ha dejado de estar por primera vez a la cabeza de las adiciones tratadas por la Asociación Guipuzcoana de Investigación y Prevención del Abuso de Drogas (AGIPAD), al experimentar un descenso de más tres puntos y quedar relegado por un repunte de los consumidores de cocaína.

Esta es una de las conclusiones sobre las personas atendidas en lo que va de año en esta organización, la cual ha dado a conocer estos datos con motivo de la celebración mañana del Día Mundial sin Alcohol.

Si en 2016 los consumidores de alcohol sumaban el 28,78 % del total, este año ese porcentaje ha bajado al 25,40 %, han explicado a EFE fuentes de esta asociación.

La razón es que el número de consumidores de cocaína -el 93,3 % hombres- ha pasado del 22,08 al 28,36 %.

Pese a esta variación, los adictos al alcohol, a la cocaína y al cannabis -los consumidores de esta droga han pasado del 27,5 al 28 %- siguen estando muy por encima del resto, seguidos de los consumidores de anfetaminas y heroína, con un 8,87 % y el 3,39 %, respectivamente.

El alcohol es la droga más consumida por las mujeres, aunque siguen siendo los hombres, con un 75,1 %, los mayores consumidores. En ambos casos, la mayoría de los atendidos tienen más de 40 años y en los dos se han experimentado descensos con relación a 2016.

El centro de AGIPAD no ha atenido este año a ningún adolescente por consumo abusivo de alcohol, aunque sí se han realizado labores preventivas con este grupo de población en el ámbito educativo.

Las fuentes han indicado que la edad de inicio en el consumo de alcohol se mantiene desde hace un lustro en torno a los 13 años, aunque en números absolutos el consumo ha disminuido, según un estudio del Pan Nacional de Drogas.

La campaña de prevención de 2017 llegará a más de treinta centros escolares de Enseñanza Secundaria, mediante acciones y actividades en las que se involucran al alumnado, profesorado y las familias.

AGIPAD alerta de que "no hay que bajar la guardia y seguir trabajando la prevención en la adolescencia".

"Sigue estando muy presente el binomio alcohol y menores", destaca la asociación, que explica que aunque el consumo haya disminuido, hay que ocuparse de esta situación en "una sociedad como la nuestra muy permisiva con el alcohol".

"Permisividad que viene dada por lo que dejamos hacer y por lo que hacemos los adultos con esta droga. Una sociedad como la nuestra, con poca cultura preventiva pero con una imagen social positiva de la sustancia que se transmite culturalmente", destaca.

Y opina que el alcohol no es un problema adolescente. "Nos inclinamos más a pensar que son más bien víctimas de la normalización y baja percepción de riesgo de los adultos, normalización que sospechamos que pueda obedecer a razones económicas", afirma.