Diario Vasco

Azpeitia , 1 ago .- El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha dicho hoy que trabajará para modificar la política penitenciaria pero ha opinado que también es necesario que la izquierda abertzale reconozca su "responsabilidad" en la actitud mantenida por los presos de ETA y su negativa a acogerse a beneficios penitenciarios.

Urkullu ha hecho estas declaraciones a los periodistas tras participar, junto a otros representantes institucionales, en la tradicional comitiva de autoridades previa a la misa solemne que se celebra cada año en la basílica de Loyola de Azpeitia (Gipuzkoa) con motivo de la festividad de San Ignacio.

El mandatario vasco se ha referido al fallecimiento ayer del preso de ETA Kepa del Hoyo cuando practicaba deporte en la cárcel de Badajoz y ha dicho que, al igual que ante cualquier defunción, sólo cabe expresar su "pesar y condolencias debidas".

Ha indicado que, como en toda muerte que ocurre en prisión, también permanece a la espera de los resultados de "las investigaciones" desde "el respeto" al proceso puesto en marcha para esclarecer los hechos.

El lehendakari ha defendido que en este momento, transcurridos ya seis años desde el cese de la actividad armada de ETA y varios meses desde su desarme, "la realidad social invita a pensar, siempre dentro de los marcos legales", en una política penitenciaria diferente.

Urkullu ha asegurado que él personalmente hace veinte años ya participaba en comisiones en el Parlamento Vasco en las que se elaboraban "planes de acercamiento" de presos de ETA.

"En veinte años es necesario también que la izquierda abertzale reconozca su responsabilidad en los pasos" dados por los presos de ETA, ya que se hubieran podido suscitar "otras realidades" que habrían facilitado "la gestión de otra política penitenciaria", ha añadido.

"Cada uno es responsable de sus actos y sabrá qué es lo que ha hecho en estos últimos 20 años. Yo tengo muy claro qué es lo que yo he hecho como parlamentario y lehendakari" en favor de un marco de convivencia en el que "los elementos" del final ordenado de la violencia fueran "otra política penitenciaria", así como "memoria, justicia y verdad" para las víctimas del terrorismo.

Entre las autoridades que han presidido los diferentes actos organizados en Azpeitia, se encontraban también los consejeros Bingen Zupiria, Arantxa Tapia, Beatriz Artolazabal, Cristina Uriarte y María Jesús San José, así como las presidentas del Parlamento Vasco y las Juntas Generales de Gipuzkoa, Bakartxo Tejería y Eider Mendoza, respectivamente, el diputado general del territorio, Markel Olano, y el alcalde de Azpeitia, Eneko Etxeberria (EH Bildu).

En la explanada de la basílica, como ocurre cada año, la llegada de la procesión ha coincidido con la concentración de miembros y simpatizantes de la asociación de familiares de presos de ETA, Etxerat.

El lehendakari ha recogido en mano el tradicional dossier de Etxerat, que le ha entregado Naike Díez, hijo del exsecretario general de LAB Rafa Díez, actualmente en prisión.

Urkullu ha mantenido una breve conversación con Naike Díez al que ha transmitido sus condolencias por la muerte del preso etarra Kepa del Hoyo.

Las autoridades institucionales han asistido después a la misa oficiada por el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla.

En el exterior del templo, los portavoces de Etxerat Naike Díez y Urtzi Errazkin han leído, en euskera y castellano, un comunicado, en el que aseguran que la "responsabilidad" por la muerte de Kepa del Hoyo "recae en su totalidad en la política penitenciaria aniquiladora de excepción que mantienen los Estados español y francés".