Diario Vasco

San Sebastián, 30 nov (EFE).- El Grupo de Estudio del Sida GeSida ha pedido hoy al Ministerio de Sanidad la aplicación "sin demora" de la profilaxis pre exposición (PrEP), denominada "pastilla antisida", y ha advertido de que su retraso supone una pérdida de posibilidades de prevención de nuevos diagnósticos de VIH de hasta un 38 %.

Estos datos están incluidos en un estudio llevado a cabo en el Centro Sanitario Sandoval de Madrid sobre la eficacia de esta nueva estrategia de prevención del sida que ha sido presentado hoy en el VIII Congreso Nacional que GeSida celebra en San Sebastián.

El presidente de esta sociedad científica, Antonio Rivero, junto con Antonio Antela, del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, y Santiago Moreno, jefe de enfermedades infecciosas del hospital Ramón y Cajal, han informado en rueda de prensa sobre los datos que "avalan" la "eficacia científica" de esta nueva "herramienta de prevención" que consiste en la toma de una pastilla por parte de personas no infectadas que van a tener una relación de alto riesgo.

El porcentaje de eficacia del medicamento asciende al 86 % y contribuiría a evitar la propagación de una enfermedad de la que se detectaron en 2014 en España 3.300 nuevos casos, han asegurado.

GeSida ha elaborado una guía "definitiva" de recomendaciones en la que especifica "criterios exigentes" para que una persona tenga acceso a este medicamento lo que reduce los colectivos a los que está restringido a "hombres que mantienen sexo con otros hombres", mujeres transexuales "que los seis meses previos han tenido relaciones sin preservativo" y además han tenido "más de dos parejas, tienen diagnóstico de enfermedad sexual".

También es recomendable para personas que tienen una pareja con VIH sin control clínico, aquellas que se dedican a la prostitución o usuarios de drogas que comparten jeringuillas.

Estos condicionamientos hacen que el número de usuarios potenciales "no sería descomunal", ha indicado Antela, quien ha recordado que la nueva terapia se ha distribuido a unas 1.850 personas en nueve meses de implantación en Francia.

Los representantes de GeSida han incidido en el "coste beneficio" de la estrategia, ya que evita "nuevos contagios" que acarrean una medicación antirretroviral a largo plazo.

Este procedimiento se sitúa como un "puente" entre el panorama actual y una situación de "infección controlada", que se lograría si no existieran nuevos contagios porque la población en riesgo está tratada con retrovirales.

De las 150.000 personas con el VIH en España, un 30 % desconoce que lo tiene, un porcentaje que se puede haber reducido al "20 o 22 %" según los últimos estudios, ha señalado Moreno.

Ha insistido en que no se trata de eliminar las pautas clásicas sino de aplicar "medidas adicionales", aunque ha reconocido que podría haber críticas desde determinados sectores por el hecho de "destinar parte del gasto sanitario en una medicación cuando existe una solución como el preservativo".

Sin embargo, las prácticas de riesgo "han aumentado", lo que conlleva un incremento de las infecciones sexuales y el "coste eficacia" de esta fórmula está comprobado, ha destacado Moreno.

"Ahora toca al Ministerio de Sanidad que tenga en cuenta que cuanto más tarde se aplique más infecciones habrá. Esta es una de las herramientas, ahora falta voluntad política" y que las comunidades autónomas lo pongan en marcha, ha concluido.

Las recomendaciones de GeSida determinan que la dispensación de la PrEP no se suscriba al ámbito hospitalario, como sucede con el resto de antirretrovirales, sino que puede suministrarse en centros de salud sexual o reproductiva y otras instalaciones que cuenten con laboratorios capaces de hacer una prueba de sida.

En este sentido, han advertido de que en la actualidad la manera más habitual de adquirir este producto en España es Internet, una vía "no recomendable" ya que debe contar con una prescripción médica porque puede "tener efectos en personas con el riñón dañado".