Diario Vasco

San Sebastián, 30 nov (EFE).- Dos hombres han sido condenados a medio año de cárcel por golpear los coches de una comitiva policial que trasladó a Villabona a un preso que obtuvo un permiso penitenciario para acudir a esta localidad guipuzcoana con motivo del fallecimiento de su padre.

Según la sentencia del caso, a la que hoy ha tenido acceso EFE, los hechos sucedieron el 23 de abril de 2013, día en el que el citado interno de la cárcel de Zaballa (Álava) fue trasladado a su domicilio "para disfrutar de un permiso penitenciario de cuatro horas de duración con motivo del fallecimiento de su padre".

"Con ocasión del permiso -prosigue la resolución judicial-, un grupo numeroso, formado por un centenar de vecinos de la localidad, entre el que se encontraban los dos acusados, se congregó en el exterior de la vivienda con la finalidad de dar apoyo al preso".

El escrito aclara que, al término del permiso, "el dispositivo policial encargado de su custodia acompañó al recluso a la salida de su domicilio y, tras introducirlo en un vehículo oficial, se dispuso a reintegrarlo al centro penitenciario".

"En ese momento -prosigue la sentencia-, la multitud trató de traspasar el cordón policial, mientras increpaba a los agentes de la Ertzaintza encargados de la custodia del preso".

En un momento dado, precisa el documento, los dos acusados, golpearon "tres vehículos oficiales sin distintivos pertenecientes al Gobierno Vasco", que estaban siendo utilizados en el traslado.

La sentencia precisa que ambos procesados "dirigieron varios golpes" al techo de los coches y patadas a los laterales de los vehículos, "actuando de común acuerdo, aprovechando que formaban parte de un conjunto numeroso de personas y con la seria intención de quebrantar la paz pública".

El texto insiste en que los acusados cometieron estos actos con ánimo de "menoscabar la propiedad ajena, amparados en su pertenencia a un grupo amplio de personas y con la intención de protestar e impedir el reingreso del preso al centro penitenciario".

Los desperfectos ocasionados en los tres vehículos fueron estimados en un total de 938 euros.

Durante el juicio por estos hechos, los inculpados se mostraron conformes con la petición que hizo la Fiscalía por lo que han sido condenados a medio año de cárcel como responsables de un delito de desórdenes públicos con las atenuantes de reparación del daño causado y de dilaciones indebidas.

Asimismo, ambos han sido condenados a abonar sendas multas de 150 y 90 euros, respectivamente, por una falta de daños.