Diario Vasco

San Sebastián, 19 oct (EFE).- La introducción temprana en la dieta de los bebés de productos potencialmente alergénicos como el huevo o los frutos secos evita que los niños desarrollen una alergia alimentaria, una afección cuya prevalencia ha aumentado en las últimas décadas hasta alcanzar el 8 % de los menores.

Este es uno de los aspectos que se analizarán en el XXX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEIAC), que reúne a partir de hoy en el centro Kursaal de San Sebastián a más de 1.200 especialistas que centrarán sus intervenciones en la alergia en los niños.

La inclusión de estos alimentos en la dieta de los niños de menos de 12 meses supone un "cambio de estrategia total" en las pautas pediátricas y será una realidad en "los próximos años" porque ya "han alertado" las sociedades científicas a nivel europeo y americano, ha señalado a EFE, el coordinador del comité científico del congreso, el alergólogo del Hospital Niño Jesús de Madrid, Carmelo Escudero.

Los estudios apuntan a que la introducción de alimentos como el pescado o el huevo es "muy tardía precisamente por el miedo a que acarrean una alergia", cuando al parecer las evidencias apuntan a que una ingesta temprana, en los primeros cuatro meses, favorece su aceptación por parte del sistema inmunológico.

En los países en desarrollo el paso de la lactancia a la alimentación sólida "se hace de forma brusca y la incidencia de la alergias es mucho menor", ha indicado.

Precisamente uno de los impulsores de esta teoría es el científico del King's College Gideon Lack, uno de los ponentes del congreso de la SEIAC, quien llevó a cabo un estudio en Reino Unido que reveló que el consumo de cacahuetes dentro de los 11 primeros meses de vida reduce en un 80 % el riesgo de desarrollar alergia a ese alimento.

En este sentido el coordinador del comité organizador del congreso, José Antonio Navarro, alergólogo del Hospital Donostia, ha señalado que el tratamiento en este tipo de alergias ha pasado de una actitud "de ir detrás de la enfermedad" a introducir pequeñas cantidades del alimento que produce la alergia hasta conseguir su tolerancia.

Navarro ha citado un estudio llevado a cabo en Gipuzkoa con 125 niños alérgicos a la leche a los que se aplicó esta pauta, de los cuales solo 3 concluyeron en fracaso.

El foro científico abordará también la incidencia del asma en los menores, de los cuales 8 de cada diez son de origen alérgico, que se ha triplicado en las últimas cuatro décadas y afecta a entre un 5 y un 10 % de los menores de seis años.

En el caso de Gipuzkoa la prevalencia del asma en esa franja de edad es del 8,5 % , algo inferior a la de Bizkaia (12,2 %). El 10 por cien de los casos registra afecciones graves.

La razones para este incremento de la incidencia y el adelanto de la edad en la que aparecen los síntomas "no están claras", ha señalado el presidente de la SEIAC, Joaquín Sastre, quien ha apuntado a que "algo ha cambiado en la exposición" que hace que el sistema inmunológico deje de responder.

"El sistema inmunológico se ha hecho holgazán", ha señalado Sastre.

Según datos de la SEIAC, el asma es la primera causa de ingreso hospitalario en niños y el primer motivo de absentismo escolar por enfermedad crónica.

El coste total de la atención por esta enfermad se calcula en España en 582 millones de euros, de los cuales los costes directos representan el 60 %.

El coste medio anual por niño asmático es de 1.149 euros anuales aunque oscila entre los 1.249 en los casos más leves y los 5.380 en los más graves.