Diario Vasco

San Sebastián, 18 oct (EFE).- Los cinco acusados de interrumpir el tráfico en enero de 2007 en la autopista AP-8, en protesta por los procesos judiciales abiertos en aquel momento contra Segi, han sido absueltos por un juzgado de San Sebastián que considera que no existen contra ellos "pruebas de cargo bastantes" en este caso.

Los hechos enjuiciados ocurrieron el 13 de enero, cuando un grupo de jóvenes se encadenó e interrumpió el tráfico a la altura del peaje de la autopista A-8 (Bilbao-Behobia) en sentido Bilbao.

Según la sentencia, a la que hoy ha tenido acceso EFE, los hechos sucedieron cuando los cinco procesados, tres mujeres y dos hombres, "procedieron a encadenarse con bidones rellenos de cemento" en la citada autopista, "impidiendo el tránsito de vehículos y causando retenciones en apoyo a Segi" ya que "días antes la Audiencia Nacional había disuelto" esta organización juvenil.

"Con la misma finalidad -añade la resolución-, un grupo de personas cuyos datos y circunstancias no constan, se encontraba en el puente cercano y les animaban junto a dos pancartas que colgaban a la calzada", con sendos lemas de apoyo a Segi, y que "contribuían a dificultar el tráfico".

De esta manera, la circulación rodada "estuvo colapsada", ya que la actuación "causó retenciones" aunque "sin determinar su número y el tiempo", destaca la sentencia.

"Los agentes que acudieron al lugar -prosigue el documento- solicitaron -a los procesados- que se retiraran, llegando a cortar una de las cadenas y dejando libre el carril izquierdo de la circulación y, una vez soltadas las pancartas, los acusados voluntariamente se soltaron y retiraron de la calzada".

La sentencia absuelve ahora a estas cinco personas, que se enfrentaban a una petición de 21 meses de cárcel por parte de la Fiscalía, al entender que durante la vista oral no se practicaron "pruebas de cargo bastantes para imponer a los acusados una sentencia condenatoria".

"No se duda de la autoría de los procesados, de que actuaran en grupo y de que con su actuación tenían como fin inmediato consistente en la alteración del orden público, pero no que fuera como medio para la consecución del fin mediato de atentar contra la paz pública", aclara el texto judicial.

La resolución constata que los inculpados "no obstaculizaron la actuación policial" porque los agentes pudieron cortar "una cadena que unía la bionda con un tonel" y pudieron dejar "libre el carril izquierdo de la circulación" sin que "volvieran nuevamente a cortarla".

"No se ha establecido el tiempo en que se mantuvieron en esa situación, ni en que estuvieron colgadas las pancartas" y tampoco se ha identificado "qué agentes de la Ertzaintza procedieron a cortar las cuerdas de las que se hallaban suspendidas las pancartas, momento en el que los encausados, de manera voluntaria, se soltaron de las cadenas y bidones de cemento retirándose", lamenta la sentencia.

El documento sostiene que, por tanto, "de la prueba practicada, existe duda respecto a que con esta actuación se pusiera en peligro a los usuarios de la vía", dado que "no se impidió el paso de vehículos prioritarios", "el tiempo de ocupación no fue extenso" y "en la zona sólo se podía circular a velocidad reducida, al tratarse de una zona de peaje de autopista".

De esta manera, la magistrada concluye que "ante la insuficiencia de prueba de cargo suficiente respecto a la concurrencia de amenaza grave a la paz pública, ha de concluirse una sentencia absolutoria por no aparecer en los hechos acreditados que con la alteración del orden público, sin duda producida en este caso, concurriera un efectivo riesgo para los usuarios de las vías obstaculizadas ni resulte probado el dolo específico de atentar contra la paz pública".