Diario Vasco

Bruselas, 14 jun (EFE).- La situación del buque Aquarius es fruto de una "crisis política" y no de una "crisis humanitaria" y su solución pasa por "compartir responsabilidades" entre todos los Estados miembros de la UE, según puso de relieve hoy una representante del Comité Internacional de Rescate (IRC, siglas en inglés).

"Un buen sistema coordinado y gestionado a nivel europeo para compartir responsabilidades hubiera prevenido esta triste escena de líderes políticos pataleando para no responsabilizarse de esta pobre gente a bordo del Aquarius", afirmó en una entrevista con Efe la responsable de la sede de dicha ONG en Bruselas, Imogen Sudbery.

El barco Aquarius de la ONG SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras (MSF) partió rumbo a Valencia el pasado día 12 junto a dos navíos italianos transportando a 630 inmigrantes rescatados, después de permanecer 48 horas a la espera de destino ante la negativa de Malta e Italia de permitirles atracar en un puerto.

Para Sudbery, la decisión de España de dejar que el buque atraque en Valencia es un síntoma de "liderazgo político por parte del nuevo presidente del Gobierno", al tiempo que no considera "nada sorprendente" la decisión de Italia.

"Creo que la frustración que sufre Italia, en particular durante los últimos años, se debe a la actitud de otros países de la UE de dejarla sola lidiando con las consecuencias de la inmigración y sin poner en marcha un sistema de responsabilidad compartida", añadió.

La dirigente de IRC en Bruselas considera que la UE "debería empezar a gestionar el fenómeno de la inmigración adecuadamente".

Para ello emplaza a los líderes europeos a conseguir "un buen sistema estratégico de gestión de flujos migratorios que asegure que los refugiados que se mueven por razones humanitarias tienen la protección que les corresponde".

Como posibles soluciones a medio plazo, la representante de IRC recordó las negociaciones que se están llevando a cabo sobre un nuevo Marco de Reasentamiento de la UE para la admisión de personas que necesitan protección internacional con el que se podrían gestionar los flujos migratorios.

"Esta es una oportunidad real para los líderes europeos de ponerse de acuerdo sobre esto en los próximos meses. Realmente necesitamos que los Estados miembros se lo tomen en serio y dejen claro que Europa también puede demostrar liderazgo en cómo se gestionan los flujos migratorios a nivel global", precisó Sudbery.

Entre los principales objetivos de este marco, todavía en fase de proyecto, destacan la posibilidad de ofrecer vías legales y seguras para la entrada de refugiados en la UE que reduzcan las llegadas irregulares en masa, así como la de proporcionar normas comunes para el reasentamiento y la admisión humanitaria.

"Estas personas realizan viajes desesperados y peligrosos, cruzando el Mediterráneo porque no tienen otra manera de acceder al sistema de asilo de forma legal (...) esto podría cambiar con esta ley que permitiría a los Estados miembros reubicar a los refugiados más vulnerables y que necesiten más protección e integrarlos de forma más ordenada en sus sociedades", sostuvo Sudbery.

Además de la situación interna en Europa, la representante de esta ONG plantea la necesidad añadida de generar una mayor interacción con los países africanos.

"Necesitamos ver que la UE pone más énfasis en la inversión, en programas locales de ayuda a la subsistencia, en apoyar a los países del Oeste de África y en ayudar a las economías locales a desarrollarse, y no solo centrarse en la seguridad fronteriza", concluyó.

El Comité Internacional de Rescate fue creado en 1933 por iniciativa del científico Albert Einstein, con el objetivo de apoyar y ayudar a los refugiados que abandonaban Europa con destino a Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

En la actualidad, esta organización trabaja en más de 40 países diferentes con personas que han sido víctimas de la violencia y han vivido situaciones de guerra y crisis.