Diario Vasco

Bruselas, 14 jun (EFE).- La Comisión Europea (CE) detalló hoy el presupuesto de 123.000 millones de euros entre 2021 y 2027 que dedicará a la acción exterior en ese periodo, un 30 % mayor que en el marco de siete años precedente, con un nuevo instrumento simplificado de ayuda que absorberá el Fondo Europeo de Desarrollo.

Este presupuesto plurianual para Exteriores, el primero que no cuenta ya con la aportación del Reino Unido ante su prevista salida de la Unión, pretende que la UE se convierta en un socio global "de confianza, predecible, cooperativo", comentó en una rueda de prensa la alta representante de la Unión para la Política Exterior, Federica Mogherini.

La asignación pasará de 94.500 millones de euros en el periodo 2014-2020 a 123.000 millones en los siguientes siete años, lo que supondrá un aumento del 30 % según los cálculos en precios corrientes, aunque solo del 13 % si se tiene en cuenta la inflación anual hasta 2027.

Además de incrementar su presupuesto, la CE ha decidido simplificar y flexibilizar los instrumentos con los que financia su acción exterior.

El mayor de ellos será la asignación para Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional, que aglutinará el Fondo Europeo de Desarrollo.

Contará con 89.200 millones de euros y se dividirá en tres pilares, el primero de ellos "geográfico", con 68.000 millones de euros, centrado en las áreas vecinas a la UE y África para afrontar desafíos como la inmigración, el cambio climático o la igualdad de género.

El segundo será "temático" y contará con 7.000 millones de euros para apoyar los derechos humanos y la democracia, mientras que el tercero tendrá 4.000 millones para dar "respuesta rápida" a las crisis.

El instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional tendrá objetivos de gasto horizontales, entre los que destaca un 20 % de su asignación total para el desarrollo humano, un 25 % para luchar contra el cambio climático o un 10 % para hacer frente a las causas raíces de la inmigración irregular.

La organización ecologista WWF lamentó que "sólo un modesto 25 %" de esa partida vaya destinada a acciones por el clima y pidió que llegue al 50 %.

Por su parte, el eurodiputado de los Verdes Jordi Solé criticó en un comunicado la fusión de instrumentos de financiación y consideró que puede dar a la CE "carta blanca para cambiar las prioridades a su antojo".

De la financiación que aporte este nuevo instrumento, al menos el 92 % debe notificarse como ayuda oficial al desarrollo, precisó la CE.

Avanzó igualmente que mantendrá su objetivo de destinar el 0,7 % de su PIB colectivo a ayuda oficial al desarrollo y un 0,2 % a los países menos desarrollados.

Por regiones, la CE propone 4.000 millones de euros para Latinoamérica y el Caribe, una cifra ligeramente superior a la del periodo 2014-2020.

Señaló que algunos de los países de esa región irán saliendo gradualmente del grupo que recibe ayuda oficial al desarrollo en los próximos años y recordó que algunos de ellos aún son vulnerables a nivel económico y medioambiental, en especial en lo que se refiere al cambio climático o los desastres naturales.

La Comisión aseguró que la UE "seguirá trabajando estrechamente" con sus socios en América Latina y el Caribe, con el fin de "hacer frente conjuntamente a los desafíos globales".

Otra partida destacada dentro de este presupuesto de exteriores es la dedicada a la "preadhesión" de países candidatos y potenciales candidatos a entrar en la UE, que ascenderá a 14.500 millones de euros, mientras que la de ayuda humanitaria llegará a 11.000 millones.

Además, según la propuesta de la CE, otros 3.000 millones de euros se dedicarán a responder a conflictos y crisis externas; 300 millones a mejorar la seguridad nuclear y 500 millones a reforzar los vínculos con los países y territorios de ultramar ligados a los Estados miembros. EFE