Diario Vasco

Jerusalén, 14 jun (EFE).- Las Mujeres del Muro, un grupo de judías religiosas que luchan por la igualdad entre hombres y mujeres en el rezo ante el Muro de las Lamentaciones, oraron esta mañana de nuevo en el lugar para conmemorar el inicio de mes (Rosh Rodesh), pese a la oposición de decenas de ultraortodoxos.

Este colectivo, con mujeres judías reformistas, conservadoras y ortodoxas, reclaman desde hace 28 años que se pueda realizar el rezo en el muro sin división por sexos, se oponen al monopolio de la ultraortodoxia de ese espacio sagrado, y luchan para que también se permita rezar y cantar a las mujeres ataviadas como la vertiente más ortodoxa lo permite solo a los hombres.

Siguiendo su costumbre mensual, decenas de ellas rezaron hoy temprano por la mañana en la sección femenina separada de los hombres, mientras un pequeño grupo de ultraortodoxos, integrado en su mayoría por jóvenes y niños menores de edad, les silbaban y esperaban fuera para protestar contra los cambios que propugnan.

La jornada de hoy se esperaba especialmente sensible, después de que en mayo la Fundación del Muro de las Lamentaciones advirtiese al grupo femenino de que no les permitiría el acceso al recinto si no seguían una nueva norma de rezar dentro de una zona cerrada para ellas en la sección de mujeres, algo que finalmente no ocurrió.

Después de rezar más de una hora, las integrantes de Mujeres del Muro salieron juntas y cantando salmos judíos bajo una ligera protección de las fuerzas de seguridad israelíes y la atención de los periodistas, mientras decenas de ultraortodoxos, en su mayoría menores, les gritaban en tono agresivo y expresan su malestar de manera intimidatoria.

"La religión es consistente. La reforma está basada en el cambio, por lo tanto, la reforma no es religiosa", rezaba una pancarta que levantó el grupo ultraortodoxo.

Para la rabina Susan Silverman, que participó en los rezos de hoy, "el Rosh Kodesh es tradicionalmente una celebración de mujeres que tiene un significado especial para nosotras, por lo que venimos aquí a rezar juntas, como hemos hecho durante muchos años".

"Desgraciadamente, nuestro encuentro se ha convertido en parte del juego político por los ultraortodoxos en el gobierno", lamenta Silverman a Efe.

En 2016, las Mujeres del Muro generaron revuelo cuando entraron en el recinto del Muro de las Lamentaciones portando con ellas varios rollos sagrados de la Torá (Pentateuco) para reivindicar su derecho a rezar en este lugar sagrado, lo que irritó a los ultraortodoxos presentes.

Su acción, de carácter religioso y reivindicativo, fue una protesta para exigir al primer ministro, Benjamín Netanyahu, que les permita rezar libremente en el recinto religioso, situado en la ciudad vieja, en la parte este de Jerusalén, bajo ocupación israelí desde 1967 durante la Guerra de los Seis Días.