Diario Vasco

Madrid, 14 jun (EFE).- El director de la Fundación PwC, Jesús Díaz, ha asegurado hoy durante una conferencia organizada por Esade Business Law School que es "difícil" que el negocio de una empresa sea sostenible si carece de una estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Díaz ha indicado en este encuentro sobre cómo la RSC afecta al desarrollo de negocio corporativo que "hoy en día, por los múltiples riesgos a los que hace frente un negocio" no se puede llevar a cabo un plan de RSC "sin tener en cuenta las necesidades de todos los grupos de interés".

"Garantizar la sostenibilidad" significa "mirar las expectativas" de los grupos de interés porque "cuando no se hace se convierten en un riesgo que amenazan la continuidad", ha dicho.

El 84% de los directivos ejecutivos están convencidos de la necesidad de "cumplir las expectativas" de estos grupos y el 76 % considera que debe priorizarse el beneficio a largo plazo frente al cortoplacismo, porque "el éxito no es solo el resultado financiero", ha explicado.

Los responsables de las compañías también deben ser conscientes del valor de los intangibles, en donde se incluye la responsabilidad empresarial, como elemento de diferenciación y de creación de valor, pues los tangibles, al margen de su relevancia en el desarrollo del negocio, es algo que también "va a cuidar la competencia".

Díaz ha explicado también que la Fundación PwC en España tiene como objetivo fomentar la empleabilidad a través de la educación y que, en este sentido, una empresa multinacional debe desarrollar un plan de RSC para cada país que opera, y ha puesto el ejemplo de India, donde PwC trabaja por la eliminación de la pobreza.

El director de Asuntos Corporativos de Philip Morris España, Javier Figaredo, ha destacado durante su intervención que desde su corporación entienden la RSC como su "viabilidad a largo plazo" y como "una ventaja competitiva sostenible".

Figaredo ha recordado que desde hace una década en la compañía tabacalera entendieron que su máxima responsabilidad era la "reducción del daño" a los consumidores de sus productos.

Para ello se destinan 4.000 millones de euros al I+D+i, de los cuales el 70 % se ha destinado al desarrollo de nuevos productos.

"Hemos conseguido que cinco millones de fumadores que quieren seguir fumando se pasen al tabaco sin combustión", ha explicado antes de apuntar que para afrontar este cambio hacia productos menos dañinos es necesario el empuje de todo el sector en la misma dirección para "construir un futuro mejor para todos".

La sesión ha estado moderada por el director del Instituto de Innovación Social de Esade, Ignasi Carreras, y por la directora general de la Fundación Seres, Ana Sainz.