Diario Vasco

Berlín, 14 jun (EFECOM).- La tasa de inflación interanual en Alemania repuntó en mayo un 2,2 % debido en gran medida al encarecimiento de los combustibles, lo que supuso el mayor avance en 15 meses, informó hoy la Oficina Federal de Estadística (Destatis) al confirmar los datos provisionales del pasado día 30.

Respecto a abril, el incremento del índice de precios al consumo (IPC) en mayo fue del 0,5 %.

El aumento de los precios de la energía del 5,1 % en mayo fue significativamente mayor al 1,3 % del mes anterior.

Entre mayo de 2017 y de 2018 se encareció sobre todo el gasóleo ligero, que repuntó un 24,3 %, así como los carburantes un 8,2 %.

También resultó más cara la electricidad -un 1,5 %- y la calefacción central y urbana -un 0,5 %-, mientras que los combustibles sólidos y el gas se abarataron, un 1,5 % y un 1,1 %, respectivamente.

Sin tener en cuenta el impacto de la energía, la tasa de inflación se habría situado en mayo en el 1,8 %, y sin reflejar los derivados del petróleo, en el 1,7 %.

Los alimentos también se encarecieron con un 3,5 % entre mayo de 2017 y 2018 por encima de la media y en la línea del 3,4 % en abril.

El encarecimiento afectó a todos los grupos de alimentos, principalmente a las grasas y aceites -que subieron un 16,5 %- y en particular la mantequilla, con un incremento de precios del 32,3 %.

También la fruta -un 8,1 %- y los productos lácteos y los huevos -un 5,5 %- resultaron considerablemente más caros que hace un año.

Sin tener en cuenta el impacto de la energía y los alimentos, la tasa de inflación se habría situado en mayo en el 1,6 %.

Los precios para otros bienes se encarecieron un 2,5 % interanual, influenciados precisamente por el mayor coste de energía y alimentos.

En particular, subieron los precios de periódicos y revistas (4,6 %), el tabaco (4,4 %) y los productos y bienes fungibles de jardinería (3,7 %).

Por contra, se abarataron los equipos para el procesamiento de datos y la electrónica de consumo, un 4,2 % y un 4,0 %, respectivamente.

En el sector servicios, los precios subieron un 1,9 % interanual y por lo tanto en menor medida que los de otros bienes.

Decisivo para el encarecimiento en los servicios fue el aumento de los alquileres de viviendas en un 1,6 %, al constituir uno de los principales gastos del consumidor privado.