Diario Vasco

Sofía, 14 jun (EFE).- El primer ministro de Bulgaria, Boiko Borisov, ha cancelado la reunión que tenía prevista mañana con el presidente de Macedonia, Gjorge Ivanov, por su negativa a ratificar el histórico acuerdo alcanzado entre Skopje y Atenas para poner fin al litigio por el nombre del país.

Según el diario 24 chasa, que cita a fuentes del Gobierno, la decisión de Borisov se debe a la posición de Ivanov de tratar de obstaculizar un acuerdo que pondría fin a 27 años de litigios y que permitiría a Macedonia aspirar a entrar en la Unión Europea (UE) y la OTAN, después de que Grecia levante su veto a Skopje.

Ivanov se encuentra hoy en Bulgaria y está previsto que sea recibido por el presidente del país, Rumen Radev, mientras que Borisov se encuentra de visita en Israel y vuelve mañana a Sofía.

"El primer ministro búlgaro ha ordenado a la ministra de Exterior, Ekaterina Zaharieva, que tampoco reciba al presidente macedonio", explicaron fuentes gubernamentales al citado diario.

"La integración en la UE y la OTAN de nuestro vecino es clave para su desarrollo y esta integración no debe ser puesta en cuestión", declararon esas fuentes del Gobierno.

Bulgaria, que preside este semestre el Consejo de la UE, ya felicitó el acuerdo alcanzado entre Atenas y Skopje para que la república ex yugoslava pase a llamarse "Macedonia del Norte".

Desde que la Antigua República Yugoslava de Macedonia -según el nombre reconocido por Naciones Unidas- proclamó su independencia en 1991, Grecia rechaza que use su nombre constitucional, República de Macedonia, porque esa denominación forma parte de la herencia cultural helena y por temor a reclamaciones territoriales sobre una región homónima.

Ivanov calificó el acuerdo como "inaceptable e indigno", se negó a ratificarlo y consideró que se trata de un pacto "personal" entre el primer ministro macedonio, Zoran Zaev, y el griego, Alexis Tsipras.