Diario Vasco

El Cairo, 14 jun (EFE).- Facciones armadas sirias aliadas de Turquía han requisado, saqueado y destruido propiedades de civiles kurdos en la región de Afrín, en el noroeste de Siria, donde desarrollan una ofensiva desde el pasado mes de enero, denunció hoy Human Rights Watch (HRW).

La ONG destacó en un comunicado que los grupos armados pertenecen al Ejército Libre Sirio (ELS) y han instalado a combatientes y sus familiares en las casas de los civiles que fueron ocupadas, "sin compensar a los propietarios".

"En lugar de proteger los derechos de los civiles vulnerables, estos combatientes están perpetuando un círculo de abusos", señaló HRW.

Según datos de la ONU, 137.000 civiles se han visto desplazados de Afrín a causa de la ofensiva de las fuerzas turcas, respaldadas por facciones rebeldes sirias, contra la milicia kurdosiria Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que dominaba el enclave de población kurda.

HRW dijo en la nota que entrevistó a dos personas desplazadas que aseguraron que miembros del ELS requisaron, saquearon y destruyeron edificios residenciales o comerciales de su propiedad, y no recibieron ninguna compensación por ello.

Tres desplazados señalaron a HRW que integrantes del ELS tomaron sus casas y se instalaron en ellas con sus familias, e incluso parece que los combatientes rebeldes han reubicado en algunas viviendas de desplazados a civiles procedentes de otras zonas de Siria.

HRW destacó que los pillajes y la toma de propiedades de forma forzosa pueden constituir crímenes de guerra y que los combatientes no están autorizados a requisar propiedades para su uso personal ni de sus familias, ni a destruirlas si no es necesario por motivos militares.

Turquía negó que sus tropas y aliados llevaran a cabo saqueos tras la toma de Afrín y la expulsión de las YPG a mediados de marzo, y el ministro de Asuntos Exteriores, Mevlüt Çavusoglu, aseguró que nunca tolerarían ese "comportamiento inhumano".