Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- Jorge Sanz, que presidió el comité de expertos sobre transición energética, ha dicho hoy que el informe que elaboró ese grupo, que se aprobó con once votos a favor y tres abstenciones, tiene que ser un documento de referencia de cara a la transición energética.

En su intervención en la jornada "La cogeneración: Tecnología para el nuevo mix energético", organizada por las asociaciones Cogen y Acogen, Sanz ha manifestado que el documento que salió de la comisión de expertos, que fueron designados por los grupos parlamentarios y agentes sociales, "no es el documento de un partido", y ha añadido que "es un documento que hay que leer".

Ha señalado que los 'mix' energéticos (combinación de fuentes de energía que cubren la demanda) que vaya a haber en un futuro dependerán de muchas cosas, como de los precios de los combustibles y de los precios de los derechos de emisión de CO2.

En este sentido, ha dicho que una de las conclusiones del comité de expertos fue que el grado de cumplimiento del objetivo de reducción de emisiones era muy sensible a la bajada de los precios del petróleo, por lo que el Gobierno "tendrá que tener en mente mecanismos para compensarlo".

De esta manera, ha señalado que los objetivos de reducción de emisiones de CO2 a 2030 se cumplirán con mayor holgura si los precios de los combustibles son caros y menos si están baratos.

Ha señalado que, no obstante, el informe concluyó que era factible alcanzar ese objetivo, así como el de eficiencia energética, y que el único en el que aparecían problemas era en el de renovables, que entonces se contemplaba en un 27 % del total de la energía suministrada y que el nuevo Gobierno apoya que llegue a ser del 35 %, pese a que los precios de los combustibles ayudan.

Ha añadido que, pese a que las renovables han demostrado ser competitivas, las que más las électricas, hay un "cuello de botella" en la electrificación.

También ha señalado que, aunque el estudio concluyó que España cumplirá los objetivos de eficiencia energética a 2030, se puede hacer más en este ámbito, lo que puede contribuir a mejora más en otros objetivos.

También ha destacado la importancia que tiene reformar la fiscalidad, sustituyendo impuestos recaudatorios, como la tasa especial a la electricidad y el que pagan los generadores, por ambientales.

Ha señalado que esos impuestos recaudatorios afectan al precio, lo que influye en la elección que haga el consumidor sobre la energía que consume, y ha indicado que la propuesta del comité de expertos "no sube la presión fiscal" sino que la "reequilibra", de forma que contribuyan más los consumidores de tecnologías emisoras.

Sanz ha manifestado que también hay que discutir cómo se financian las renovables, pues el sistema actual penaliza al consumidor de electricidad, ya que ahora el 90 % de la financiación de esas energías proviene del consumo eléctrico.

Se ha mostrado a favor de repartir la financiación de las renovables entre todos los consumidores de energía y en proporción a lo que representan, un 25 % en el consumo eléctrico y alrededor del 50 % en el de combustibles fósiles, a fin de "equilibrar el esfuerzo para que cada uno pague lo que le toca".

Asimismo, ha defendido que los conductores contribuyan a pagar el coste de las carreteras, pues aunque se alegue que son elementos vertebradores del territorio, también lo son las redes de gas y electricidad y las pagan los consumidores de esas energías.