Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- El Ministerio de Sanidad ha advertido a los españoles que acudan a Rusia durante el Mundial de fútbol que pueden tener un mayor riesgo frente a infecciones gastrointestinales, debido a la alta incidencia de brotes alimentarios que se producen en ese país.

El ministerio ha elaborado un documento con recomendaciones para los viajeros que se dirijan a Rusia para asistir al campeonato del mundo, que se puede consultar en su página web (www.msssi.es).

Sanidad advierte de que el consumo de alimentos contaminados y agua no potable puede causar enfermedades como hepatitis A, fiebre tifoidea y diarrea del viajero, un riesgo que se puede reducir con medidas de higiene estándar.

Lavarse las manos con frecuencia, evitar consumir alimentos o bebidas en puestos ambulantes, así como pescado y marisco crudo, pelar la fruta y no comer verduras crudas, tener especial cuidado con la repostería y los helados y beber agua mineral embotellada y precintada son algunas de las recomendaciones.

Las autoridades sanitarias recuerdan también que la puesta al día de las vacunas que componen los calendarios de vacunación es una forma efectiva de prevenir el contagio y la propagación de infecciones.

Por ello, se debe verificar el estado vacunal, actualizar el mismo en función del contenido del calendario (sarampión, rubéola y parotiditis, difteria, tétanos y tos ferina, hepatitis B, varicela, poliomielitis y gripe) y vacunarse si es necesario.

Para los ciudadanos que limiten su estancia a los núcleos urbanos sede del campeonato, el riesgo de exposición a garrapatas transmisoras de la Encefalitis centroeuropea, promaveroestival o difásica, puede considerarse nulo.

Aquellos que prolonguen su estancia y se alojen en zonas suburbanas, rurales o localidades pequeñas o periféricas, Sanidad les aconseja que acudan a un centro de vacunación internacional para que valore el riesgo.

Asimismo, Sanidad pide evitar comportamientos sexuales de riesgo (uso de preservativo como parejas sexuales nuevas o casuales) para disminuir el riesgo de infecciones de transmisión sexual, transmitidas por la sangre y el VIH.