Diario Vasco

Redacción deportes, 13 jun (EFE).- El seleccionador español de balonmano, Jordi Ribera, no pudo ocultar su satisfacción por la victoria (30-31) lograda este miércoles ante Polonia, en un amistoso, en el que como reconoció, al conjunto español "les costó entrar en el partido", pero en el que poco a poco fueron "incrementando su actividad" tanto en ataque como en defensa.

"Estoy contento con el resultado. Hemos sacado una trabajada victoria en un encuentro en el que, es cierto, que nos costó entrar en los primeros minutos, pero es algo normal si de un grupo nuevo como este, que estaba debutando en competición", señaló Ribera en declaraciones difundidas por la Federación Española de Balonmano.

Un dubitativo arranque que llevó al remozado equipo español, en el que tan sólo figuraban cinco de los integrantes que llevaron a España el pasado mes de enero al oro continental, a contar hasta con cinco goles de desventaja (10-5) en la primera mitad.

Marcador al que España, que prepara su participación en los Juegos Mediterráneos de Tarragona, logró dar la vuelta en la segunda mitad, para acabar imponiéndose por un ajustado 30-31.

"Con el paso de los minutos nos fuimos metiendo en el partido, incrementando nuestra actividad defensiva y ofensiva. Nos hemos podido ir con esos cuatro goles (23-27) que hemos ido administrando en los últimos minutos", concluyó el seleccionador español.