Diario Vasco

Ramala , 13 jun .- La Autoridad Nacional Palestina (ANP) prohibió celebrar "marchas o reuniones públicas" durante las festividades que ponen fin al Ramadán, ante la convocatoria de una protesta hoy en Ramala y Nablus para exigir al presidente Mahmud Abás que levante las sanciones impuestas en Gaza.

"Tenemos órdenes de mantenernos contra todo movimiento esta noche", declaró a Efe el portavoz de las fuerzas de seguridad de la ANP, Adnan Damiri, al considerar que "la gente tiene derecho a disfrutar del Eid Fitr", fiesta musulmana que marca el fin del mes sagrado de Ramadán, cuyo último día de ayuno es mañana.

"En este período, está prohibido otorgar permisos para organizar marchas o realizar reuniones que perturben el movimiento de los ciudadanos y el curso normal de la vida durante las vacaciones", indicó una nota dirigida a los gobernadores de las provincias palestina, publicada por la agencia oficial de noticias Wafa.

Los organizadores sin embargo declararon que mantendrán la concentración de esta noche a las 18.30 GMT a través de la página de Facebook "Levantad las sanciones", desde la que se convocó la protesta del pasado domingo en Ramala que congregó a unas 2.000 personas.

Uno de sus promotores, Fadi Quran, confirmó que "el ambiente es extremadamente tenso" y denunció que la ANP ha creado "junto con las fuerzas de seguridad palestinas una campaña de desprestigio, amenazas e intentos de intimidación contra los activistas".

"Es desmesurado que la ANP aumente aún más el bloqueo israelí al limitar la cantidad de medicamentos que llega al Ministerio de Sanidad, negándose a pagar a más de 62.000 de sus propios empleados y sofocando a nivel financiero a cientos de miles de familias", dijo.

La franja, bajo bloqueo israelí desde que el movimiento islamista Hamás se hiciera con el control en 2007, tiene unos altos niveles de pobreza agravada por el cierre fronterizo de Egipto y los efectos de tres conflictos de envergadura.

La división interna palestina entre Fatah, al frente de la ANP en Cisjordania y Hamás, en Gaza, también ha contribuido a empeorar la situación, especialmente a través de la disputa entre ambos sobre el pago de salarios a funcionarios.