Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFECOM).- El exdirectivo de Caja Madrid y ex consejero delegado de Martinsa-Fadesa, Carlos Vela, ha insinuado hoy que otras compañías usaban un método de retribución semejante a las "black", y ha admitido que se equivocó en la operación por la que la Caja concedió más 1.000 millones a la constructora que luego quebró.

El que fuera responsable del negocio de empresas en Caja Madrid, ha insistido durante su comparecencia en la comisión del Congreso sobre la crisis que las tarjetas "black" eran un "sistema de retribución" y no "otra cosa".

Vela, que pasó de Caja Madrid a ser consejero delegado de Martinsa-Fadesa, ha reconocido que se equivocó en el diseño de la operación de financiación a la constructora, a la que Caja Madrid concedió un crédito de más de mil millones antes de su quiebra.

Pero ha dado a entender que más que por el volumen del préstamo, el error fue en los plazos del mismo.

Luego, ha explicado, volvió a Caja Madrid, según él, porque Miguel Blesa, el entonces presidente del Consejo de Administración de la entidad bancaria de 1996 a 2009, se lo pidió y porque, además, tenía muchas discrepancias con el presidente de la constructora, aunque ha destacado que Martinsa había llegado a un acuerdo con los bancos para evitar la quiebra, que, ha asegurado, se produjo porque el ICO no concedió un crédito.

En relación a la politización de Caja Madrid, ha declarado que aunque él "no sintió presión política", los consejeros, que en su opinión no tenían ni la preparación óptima para el cargo, "sí la notarían".

"Nunca he visto mordidas ni me las han ofrecido, y nunca me han dicho que diese un crédito a alguien", aunque ha añadido que "determinados consejeros" preguntaban sobre "cómo iba un posible crédito a cierto cliente".