Diario Vasco

París, 13 jun (EFE).- La demanda global de petróleo volverá a crecer el año próximo al mismo ritmo que este, 1,4 millones de barriles suplementarios cada día, gracias al vigor de la economía, anunció hoy la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

En su informe mensual sobre el mercado petrolero, la AIE señaló que no cree que los precios del barril vayan a aumentar como lo hicieron desde mediados de 2017.

Además, hace notar que algunos países (cita a Argentina, Brasil, India, Indonesia, Rusia y Turquía) están considerando tomar medidas para ayudar a sus consumidores a hacer frente al encarecimiento del combustible.

No obstante, la agencia reconoce que un mayor encarecimiento podría alterar su previsión.También podrían modificarla un debilitamiento de la confianza económica, el proteccionismo comercial o una mayor revalorización del dólar.

Los autores del informe confirmaron sus anticipaciones para este año, cuando el consumo de crudo debería situarse en una media de 99,1 millones de barriles diarios con un aumento de 1,4 millones respecto a 2017.

Por lo que respecta a la oferta, revisaron al alza la de 2018 ya que estiman que los países que no pertenecen a la OPEP producirán 2 millones de barriles diarios adicionales y 1,7 millones en 2019.

Alrededor del 75 % de ese incremento hay que atribuirlo a Estados Unidos, y muy en particular al Estado de Texas.

Por lo que respecta a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la principal cuestión de su reunión de finales de mes será la evolución en Venezuela, en pleno colapso económico, e Irán, por las sanciones que le ha impuesto Estados Unidos.

En el escenario que ha dibujado la AIE -que puntualiza que no es una previsión- la pérdida de producción de esos dos países será de 1,5 millones de barriles diarios a finales de 2019. En el caso de Venezuela, eso se sumará al millón de barriles diarios que ha perdido en los dos últimos años.

Para hacer frente a esas caídas, otros países de la OPEP podrían compensarlo, pero sólo en parte, con unos 1,1 millones de barriles diarios adicionales. Y les podría ayudar Rusia.

Por eso la agencia -que reúne a los grandes consumidores de energía miembros de la OCDE- considera que a finales de 2019 habrá muy pocos países con capacidades excedentarias para alimentar el mercado en caso de que hubiera otras incidencias por la parte del aprovisionamiento.

Esa evolución se apunta ya con los datos de las reservas comerciales de la OCDE, que disminuyeron en 3,1 millones de barriles en abril para quedarse en 2.809 millones, el nivel más bajo en tres años.