Diario Vasco

Pekín, 13 jun (EFECOM).- China aliviará las restricciones para inversores institucionales extranjeros, permitiéndoles por ejemplo sacar capital del país, como parte de su apertura del mercado financiero, anunciaron el Banco Popular de China (central) y la Administración Estatal de Intercambio de Divisas.

Estas instituciones informaron el martes de que aplicarán nuevas normas para los sistemas QFII (siglas de Inversores Institucionales Extranjeros Cualificados) y RQFII (para la inversión desde depósitos en el extranjeros denominados en yuanes por ese mismo tipo de inversores).

En concreto, los reguladores derogarán una ley que estipulaba que los QFII podían sacar un máximo del 20 % de sus activos en China cada mes, tomando como cien por cien el valor total de sus activos a cierre del año anterior.

Además, se eliminará también el requisito de que el capital de los QFII y RQFII tenga que estar bloqueado tres meses en el país, y se les permitirá hacer coberturas de divisa en sus inversiones en China, para poder limitar los riesgos de los movimientos de las monedas.

Según los expertos del sector, estas medidas contribuirán a que los inversores internacionales tengan más flexibilidad para acceder a muchos tipos de activos del mercado chino y puedan gestionar mejor su liquidez, ya que no tendrán el límite del 20 % en la repatriación de capital.

Además, "la disponibilidad de un instrumento de cobertura de divisa en China ofrecerá medios más directos a los inversores para cubrir sus posiciones en el país", apuntó en un comentario Patrick Wong, miembro del Servicio de Inversión del banco británico HSBC en China, quien dio la bienvenida a estas medidas.

Este experto prevé que aumentará la demanda de acceso a los mercados de capitales de China por parte de inversores internacionales.

El programa para QFII se lanzó en 2003 para que los inversores institucionales extranjeros cualificados, es decir, los que contaban con permiso gubernamental de China, pudieran invertir en los parqués de la parte continental (el de Shanghái y el de Shenzhen) en títulos denominados en yuanes.