Diario Vasco

Annecy , 13 jun .- El Festival de Animación de Annecy (oeste de Francia) dedica este año su edición a Brasil como país invitado, una cinematografía que con sus producciones innovadoras, en temáticas y técnicas, ha conseguido ganar el prestigioso premio Cristal durante dos años consecutivos.

"Cuando se prepara un homenaje a un país, lo que importa es entender las razones de su dinamismo y singularidad", precisó a Efe el delegado artístico del festival, Marcel Jean, quien indicó que en el caso de Brasil era importante prestar atención "al cortometraje, a la televisión, pero también a la animación publicitaria".

Jean explicó que la decisión de dedicar este tributo a la filmografía brasileña estriba en un aumento progresivo en los últimos seis años del número de trabajos presentados al certamen, a la vez que se inscribe en las celebraciones del centenario del primer cortometraje de animación brasileña, "O Kaiser" (1917).

Esta invitación se traduce en un programa variado, compuesto por una retrospectiva en la que se incluyen el largometraje "Luz, anima, ação" (2013) sobre la historia del medio en Brasil y la exposición "Brasil imagen a imagen: 100 años de animación brasileña", inaugurada por el ministro brasileño de Cultura, Sérgio Sá Leitão.

La sección oficial en competición también cuenta este año con un largometraje brasileño, "Tito e os pássaros", un filme realizado con una técnica mixta que integra la pintura al óleo y que relata la búsqueda de un remedio a una epidemia que atenaza a la población.

"La idea inicial era hablarle del miedo a los niños", declaró a Efe Gustavo Steinberg, codirector de la película junto con Gabriel Bitar y André Catoto Dias, porque el temor "se ha convertido en algo más explícito en los últimos años", debido a coyunturas políticas y a los medios y redes sociales.

Este largometraje, "oscuro pero amable" y de inspiración expresionista, ha contado con un fuerte apoyo institucional para financiar un presupuesto que asciende a 1,3 millones de euros y que ha sido realizado íntegramente en San Paulo con un equipo de 120 profesionales.

"Tito e os pássaros" compite por uno de los premios más reconocidos del sector, el Cristal de Annecy, que Brasil ya obtuvo en 2013 con "Uma história de amor e fúria" y en 2014 con "O menino e o mundo".

A esos reconocimientos se sumó el cortometraje premiado en 2015 "Guida", un éxito que su realizadora, Rosana Urbes, califica como "la celebración del cine independiente y de autor".

"La animación brasileña es muy creativa en todas las técnicas", indicó a Efe Leticia Friedrich, directora de la Agencia Brasileña del Cine de Animación (ABCA), que llamó la atención sobre el rápido desarrollo de una industria que comenzó su producción para cine y televisión en los años ochenta y que recibió un impulso destacado con las ayudas al audiovisual del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

Con motivo de la invitación a Annecy, la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (APEX-Brasil) apoya la presencia en esta ciudad francesa de 54 empresas de diferentes sectores.

No sólo está presente la animación, sino también la música o los vídeo-juegos, puesto que, como indicó a Efe la directora de negocios Marcia Nejaim, "es una oportunidad para mostrar al mercado internacional una plataforma más amplia".

Entre los retos que se plantean para la animación brasileña se encuentra la atracción a las salas del público local y, al igual que sucede en otras cinematografías, el incremento progresivo de la participación de las mujeres en la industria.

Pese a todo, los datos apuntan a una evolución favorable, puesto que en 2015 el 13% de los proyectos habían sido dirigidos por mujeres y en 2016 la cifra se elevó a 38%, según datos de la Agencia Nacional del Cine (Ancine).