Diario Vasco

Madrid, 13 jun (EFE).- El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha dicho hoy que la decisión del Gobierno de acoger a los 630 inmigrantes a bordo del Aquarius es una "llamada de atención simbólica" a la Unión Europea para que "se tome en serio el problema".

En una entrevista en la COPE, Borrell ha explicado que España puede aumentar el número de personas que recibe "simplemente para cumplir lo acordado" ya que "está muy lejos" de llegar a los cupos de inmigrantes que se asignaron al país.

El titular de Exteriores también ha subrayado que la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez no tiene porqué tener consecuencias dentro de la Unión Europea y ha aclarado que a los miembros de la UE "no les debería dar igual" lo que está ocurriendo.

Borrell ha añadido que este es un "problema de fondo" y lo que ha hecho el Gobierno español es una llamada de atención "simbólica y fuerte" para que el problema se aborde forma conjunta en el seno de la UE.